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viernes, 23 de febrero de 2007

William Shakespeare:Sonetos




Sonetos
William Shakespeare ; edición de Ramón García González


Sonetos


William Shakespeare





Sobre los sonetos de Shakespeare
No es mi intención cantar en este prólogo a los Sonetos de W. Shakespeare sus excelencias y glorias, ni como poeta, ni como dramaturgo, ni el largo olvido a que fue sometido tras su muerte; pero sí remitir al lector a los trabajos de Víctor Hugo, el siglo XIX, sobre la obra de W. S. y el ostracismo en que se encontraban sus creaciones literarias, incluso por parte de la tierra que le vio nacer: Inglaterra.

Mi intención es mucho más sencilla. El estudio de su poesía a través de su método. En primer lugar establecer un orden cronológico dentro de mis conocimientos e investigaciones que, aun con los errores propios de toda indagación, en definitiva, carecen de valor dentro de lo que hasta la fecha se ha publicado. Escogí lo que, a mi modesto entender, tenía más calidad entre las traducciones que existen.

Lo importante era crear una uniformidad en la musicalidad, sin que por ello perdiera la traducción, entendimiento ni contenido. Más claramente, trasladar los versos de los Sonetos a versos en español, pero con una medida poética que a su vez me permitiera un mayor acomodo en el trabajo. Lo que explico a continuación:

Todos los sonetos incluidos en esta serie de 154 que han llegado a nuestras manos tienen el mismo estilo de composición poética, sin entrar en la diferencia que existe entre éstos y los de quien inspiró este estilo de poesía: Petrarca.

Se componen de tres cuartetos endecasílabos, independientes de rima entre sí, y un dístico pareado con los que finaliza el soneto. Por tanto, su rima es la siguiente:

A-B-A-B C-D-C-D E-F-E-F G-G

Trasladar estos endecasílabos en inglés a español supone un verdadero ejercicio de interpretación que nunca satisface, dadas las diferencias entre las dos sintaxis. Por lo tanto, había que buscar una forma de medida poética que con la musicalidad necesaria nos permitiera la traducción, sin pérdida de los contenidos. Esto me llevó como medio más factible a elegir el alejandrino español, medida poética que por su mayor extensión en cada verso me permitiera mayores logros. Alejandrinos blancos, con los que tanto gustaba trabajar a Pablo Neruda, de quien tomando ejemplo para estos mimbres fui desarrollando mi trabajo.

Hablemos de los traductores en que me inspiré, por orden cronológico a la aparición de sus publicaciones:

En primer lugar, Matías de Velasco y Rojas, marqués de Dos Hermanas, que ya en el año 1877 hace una traducción en prosa de muy buena calidad, y que en definitiva esto ha de servir como pauta para todos los demás que, de algún modo, trataron de traducir a Shakespeare. Su documentación para el tratamiento del tema es perfecta: reproducción de los textos originales; si bien su teoría de la repetición de imágenes en muchos de los sonetos le impidiera traducirlos al completo, por considerarlo innecesario y tal vez cansado para el lector. Así, solamente 37 sonetos son traducidos íntegramente al español, si bien hace un estudio fragmentado de otros 61, con lo que el estudio por este autor, aun siendo importante, no es completo.

En el año 1918, Fernando Maristany incluye en su libro Florilegio una traducción de poemas de varias lenguas, 13 sonetos de Shakespeare que, aunque menciono, poco me ayudaron.

Sin embargo, los de Luis Astrana Marín, el más conocido de los traductores de nuestro poeta (aparecidos por vez primera en 1929), aportaron gran cantidad de conocimientos a mi trabajo. Quizás inspirado por la obra de su predecesor, Matías de Velasco y Rojas, éstos difieren en bien poco en cuanto a palabras y contenido, y aunque le cita en su prólogo de sus Obras completas de Shakespeare, lo hace erróneamente en cuanto a los sonetos traducidos, si bien el dato carece de importancia a la hora de valorar su trabajo.

En 1974, Agustín García Calvo publica sus Sonetos en una traducción en versos de trece sílabas que ni entendí, ni nada aportaron a mi empeño, si bien lo menciono por respeto a su intento.

Más se acerca Manuel Múgica Laínez, en los 49 sonetos sobre el tema que publica en 1983, a mis intenciones, si bien, al tratar de traducir los endecasílabos ingleses a endecasílabos en español, en muchos de los sonetos emplea más su condición de poeta que la de traductor del original.

Dejo para el final la traducción de los sonetos por parte de Fátima Aguad y Pablo Mañé Garzón, publicados por primera vez en 1975 y con varias ediciones de su trabajo, como los mayores colaboradores que he tenido a lo largo de mi labor.

Hasta aquí todas las traducciones que he podido encontrar y con las cuales he conseguido llegar al final de mi intento.

También se dice, y sirva esta consideración como simple anécdota, que los sonetos son 154. En realidad son 151, ya que el número 99 tiene un encabezamiento con el primer verso que no se corresponde en el primer cuarteto y que en el original consta de quince versos. Tampoco el número 126 es un soneto, ya que es una serie de seis dísticos endecasílabos pareados; y por último el soneto 145, por su construcción en versos de nueve sílabas, tampoco lo es, aunque en su estilo tenga parecido con lo que en nuestra lengua llamamos «sonetillo».

Mi intención, y con esto termino, es conseguir una mayor musicalidad en la lectura traducida de los Sonetos sin pérdida de los contenidos, y sobre todo, modestamente, un acercamiento entre las dos lenguas por los caminos de la Poesía.

RAMÓN GARCÍA GONZÁLEZ.







Versión lírica de Ramón García González
En versos alejandrinos blancos







Soneto 1

Queremos que propaguen, las más bellas criaturas,
su especie, porque nunca, pueda morir la rosa
y cuando el ser maduro, decaiga por el tiempo
perpetúe su memoria, su joven heredero.


Pero tú, dedicado a tus brillantes ojos, 5
alimentas la llama, de tu luz con tu esencia,
creando carestía, donde existe abundancia.
Tú, tu propio enemigo, eres cruel con tu alma.


Tú, que eres el fragante, adorno de este mundo,
la única bandera, que anuncia primaveras, 10
en tu propio capullo, sepultas tu alegría
y haces, dulce tacaño, derroche en la avaricia.


Apiádate del mundo, o entre la tumba y tú,
devoraréis el bien que a este mundo se debe.






Sonnet 1



From fairest creatures we desire increase,
That thereby beauty's rose might never die,
But as the riper should by time decease,
His tender heir might bear his memory:


But thou contracted to thine own bright eyes, 5
Feed'st thy light's flame with self substancial fuel,
Making a famine where abundance lies,
Thyself thy foe, to thy sweet self too cruel:


Thou that art now the world's fresh ornament,
And only herald to the gaudy spring, 10
Within thine own bud buriest thy content,
And tender churl mak'st aste in niggarding:


Pity the world, or else this glutton be,
To eat the world's due, by the grave and thee.






Soneto 2

Cuando cuarenta inviernos, pongan cerco a tu frente
y caven hondos surcos, en tu bello sembrado,
tu altiva juventud, que admira este presente,
será una prenda rota, con escaso valor.


Y cuando te pregunten: ¿dónde está tu belleza? 5
¿Dónde todo el tesoro de tus mejores días?
El decir que en el fondo, de tus hundidos ojos,
será venganza amarga y elogio innecesario.


¡Qué halago más valdría, al usar tu belleza,
si responder pudieras: «Este hermoso hijo mío, 10
ha de saldar mi cuenta y excusará mi estado»,
mostrándose heredero, de tu propia belleza!


Será cual renovarte, cuando te encuentres viejo
y ver tu sangre ardiente, cuando la sientas fría.






Sonnet 2



When forty winters shall besiege thy brow,
And dig deep trenches in thy beauty's field,
Thy youth's proud livery so gaz'd on now,
Will be a tatter'd weed of small worth held:


Then being ask'd, where all thy beauty lies, 5
Where all the treasure of thy lusty days;
To say within thine own deed sunken eyes,
Were an all-eating shame, and thriftless praise.


How much more praise deserv'd thy beauty's use,
If thou could'st answer this fair child of mine 10
Shall sum my count, and make my old excuse
Proving his beauty by succession thine.


This were to be new made when thou art old,
And see thy blood warm when thou feel'st it cold.






Soneto 3

Dile al rostro que ves al mirarte al espejo,
que es tiempo para él, de que modele a otro,
pues si su fresco estado, ahora no renuevas,
le negarás al mundo y a una madre su gloria.


¿Dónde hay una hermosura, de vientre virginal, 5
que desdeñe el cultivo de tu acción marital?
¿O dónde existe el loco, que quiera ser la tumba,
del amor de sí mismo y evitar descendencia?


Espejo de tu madre, que sólo con mirarte
evoca el dulce abril, que hubo en su primavera. 10
Así, por las ventanas de tu edad podrás ver,
tu presente dorado, pese a tus mil arrugas.


Mas si vives tan solo, por no dejar recuerdo,
muere célibe y muera contigo tu figura.






Sonnet 3



Look in thy glassand tell the face thou viewest,
Now is the time that face should form another,
Whose fresh repair if now thou not renewest,
Thou dost beguile the world, unbless some mother.


For where is she so fair whose unear'd womb 5
Disdains the tillage of thy husbandry?
Or who is he so fond will be the tomb,
Of his self-love to stop posterity?


Thou art thy mother's glass and she in thee
Call back the lovely April of her prime, 10
So thou through windows of thine age shalt see,
Despite of wrinkles this thy golden time.


But if thou live remember'd not to be,
Die single and thine Image dies with thee.






Soneto 4

¿Dinos porqué desgastas, la pródiga hermosura,
en tu propia persona, sin legar tu belleza?
Natura no regala su herencia, que la presta
y siendo libre fía a aquellos que son libres.


Entonces, bello avaro, ¿porqué abusas de aquellos 5
generosos regalos, que te dan para darlos?
Tacaño y usurero, ¿porqué tan mal empleas,
esta suma de sumas, si no logras vivir?


Traficante de ti, sólo contigo mismo,
tu dulce ser defraudas, con tu propia persona. 10
Cuando Natura llame y tengas que partir:
¿Cómo podrás dejar, un aceptable saldo?


Inútil tu belleza, se enterrará contigo.
Que usada hubiera sido, tu notario más fiel.






Sonnet 4



Unthrifty loveliness why dost thou spend,
Upon thyself thy beauty's legacy?
Nauture's bequest gives nothing but doth lend,
And being frank she lends to those are free:


Then beauteous niggard why dost thou abuse, 5
The bounteous largess given thee to give?
Profiless usurer why dost thou use
So great a sum of sums yet canst not live?


For having traffic with thyself alone,
Thou of thyself thy sweet self dost deceive, 10
Then how when nature calls thee to be gone,
What acceptable audit canst thou leave?


Thy unus'd beauty must be tomb'd with three,
Which used lives th'executor to be.






Soneto 5

Las horas que en su afán gentiles modelaron,
el adorable cuerpo que atrae a las miradas,
han de hacer para él, el papel de tiranos
y afearán aquello que excedía en beldad.


El tiempo que no para, lleva el dulce verano, 5
hasta el odioso invierno y allí acaba con él.
La savia entre los hielos. Hojas frescas perdidas.
La beldad bajo nieve y ruina en todas partes.


Luego si no quedara, destilando el estío
el líquido cautivo en paredes de vidrio, 10
la Belleza y su efecto, con ella moriría,
sin dejar ningún rastro de lo que fue su tiempo.


Mas la flor destilada, padecerá el invierno
y aunque pierda su aspecto, persiste en su sustancia.






Sonnet 5



Those hours that with gentle work did frame,
The lovely gaze where every eye doth dwell
Will play the tyrants to the very same,
And that unfair which fairly doth excel:


For never resting time leads summer on, 5
To hideous winter and confounds him there,
Sap check'd with frost and lusty leaves quite gone,
Beauty o'ersnow'd and bareness everywhere:


Then were not summer's distillation left
A liquid prisoner pent in walls of glass, 10
Beauty's effect with beauty were bereft,
Nor it nor no remembrance what it was.


But flowers distill'd though they with winter meet,
Leese but their show, their substance still lives sweet.






Soneto 6

No dejes que la mano, del invierno malogre,
tu verano sin antes, ver como te destilas.
Endulza un recipiente y atesora un lugar
con tu dulce belleza, antes de que marchite.


Nunca es prohibida usura, cobrar el interés, 5
que alegra a quien contrajo, de buen ánimo el préstamo.
Esa es tu obligación, crear un semejante
y si creas a diez, diez veces más feliz.


Diez veces más feliz, serás de lo que eres,
si los diez que has creado, a ti se te parecen. 10
¿Qué podrá hacer la muerte, cuando tengas que irte,
si tú sigues viviendo en esa descendencia?


No seas egoísta, por tener la belleza,
ni que herede la muerte, tu alma entre gusanos.






Sonnet 6



Then let not winter's ragged hand deface,
In thee thy summer ere thou be distill'd:
Make sweet some vial; treasure thou some place,
With beauty's treasure ere it be self kill'd:


That use is not forbidden usury, 5
Which happies those that pay the willing loan;
That's for thyself to breed another thee,
Or ten times happier be it ten for one,


Ten times thyself were happier than thou art,
If ten of thine ten times refigur'd thee, 10
Then what could death do if thou shouldst depart,
Leaving thee living in posterity?


Be not self-will'd for thou art much too fair,
To be death's conquest and make worms thine heir.






Soneto 7

Mira por el Oriente, cuando la luz graciosa,
arde y brilla en su testa. Ante esto los ojos,
rinden sus homenajes a la visión reciente,
loando con miradas, su majestad sagrada.


Y cuando ya ha escalado, la cima celestial, 5
muestra su juventud y edad adolescente.
Aún la mortal mirada, adora su belleza,
siguiendo su rodado, caminar de romero.


Mas al llegar al cénit, con su cansado carro,
como un viejo achacoso, del día se retira. 10
Los ojos más devotos, desvían su mirada
de su cálido rumbo y miran a otra parte.


Así, cuando te alejes de ti en tu mediodía,
nadie querrá mirarte, si no has tenido un hijo.






Sonnet 7



Lo in the Orient when the gracious light,
Lifts up his burning head, each under eye
Doth homage to his new appearing sight,
Serving with looks his sacred majesty,


And having climb'd the steep up heavenly hill, 5
Resembling strong youth in his middle age,
Yet mortal looks adore his beauty still,
Attending on his golden pilgrimage:


But when from high-most pitch with weary car,
Like feeble age he reeleth from the day, 10
The eyes ('fore duteous) now converted are
From his tract and look another way:


So thou, thyself out-going in thy noon,
Unlook'd on diest unless thou get a son.






Soneto 8

Si oírte es una música ¿porqué la escuchas triste?
Alegría y dulzura en nada rivalizan.
¿Porqué amas lo que luego no acoges con agrado
y sin embargo acoges la causa de tu enojo?


El verdadero acorde de sones entonados, 5
aún siendo matrimonio, te ofenden el oído
cuando tan sólo tratan con suave reprimenda,
al confundir las voces que tú debes cantar.


Mira como una cuerda, esposo de la otra,
vibran al mismo tiempo, en recíproco orden, 10
igual que lo hace un padre, niño o madre dichosa,
cantando al mismo tiempo la placentera nota.


Su canción sin palabras, siendo, una, es de todos
y a ti te están diciendo: «Solo no serás nadie.»






Sonnet 8



Music to hear, why hear'st music sadly?
Sweets with sweets war not, joy delights in joy:
Why lov'st thou that which thou recei'st not gladly,
Or else receiv'st with pleasure thine annoy?


If the true concord of well tuned sounds, 5
By unions married do offend thine ear,
They do but sweetly chide thee, who confounds
In singleness the parts that thou should'st bear:


Mark how one string sweet husband to another.
Strikes each in each by mutual ordering; 10
Resembling sire, and child, and happy mother,
Who all in one, one pleasing note do sing:


Whose speechless song being many, seeming one,
Sings this to thee thou single wilt prove none.






Soneto 9

¿Tienes miedo a mojar, el ojo de una viuda,
cuando así te consumes, en vida de soltero?
¡Ah! Si ocurre que mueras, sin dejar descendencia,
te llorará este mundo, como a una esposa sola.


Será el mundo tu viuda, mas siempre lamentando, 5
que no has dejado huella de ti sobre tu espalda,
cuando la más humilde, puede tener si quiere,
los ojos de su esposo con mirarse en sus hijos.


Lo que un derrochador, por él gasta en el mundo,
en un lugar distinto, el mundo lo disfruta, 10
mas la beldad tirada, tiene un fin en el mundo
y tenerla y no usarla, la destruye en sí mismo.


No existe amor al prójimo, en el seno de aquellos,
que sobre sí, cometen, el vergonzoso crimen.






Sonnet 9



Is it for fear to wet a window's eye,
That thou consum'st thyself in single life?
Ah; if thou issueless shalt hap to die,
The world will wail thee like a markeless wife,


The world will be thy widow and still weep, 5
That thou no form of thee hast left behind,
When every private widow well may keep,
By children's eyes, her husband's shape in mind:


Look what an unthrift in the world doth spend
Shifts but his place, for still the world enjoys it: 10
But beauty's waste hath in the world an end,
And kept unus'd the user so destroys it:


No love toward others in that bosom sits
That on himself such murd'rous shame commits.






Soneto 10

¡Por pudor! Reconoce, que a nadie das afecto,
tú, que para contigo, eres tan previsor.
No obstante, reconozco, que hay muchos que te aman,
pero es más evidente, que tú no amas a nadie.


Pues estás poseído, por un odio asesino, 5
que conspira en tu contra, sin pensarlo dos veces,
tratando de arruinar, esa hermosa morada,
que en tu celo debía, ser tu mayor deseo.


¡Cambia tu pensamiento, porque yo cambie el mío!
¿Debe el odio hospedarse, mejor que el dulce amor? 10
Sé como es tu apariencia: Gracioso y afectivo
o al menos muéstrate, tierno contigo mismo.


Haz de ti otra persona, por amor hacia mí,
porque en ti la belleza, sobreviva a los tuyos.






Sonnet 10



For shame! deny that thou bear'st love to any
Who for thyself art so unprovident:
Grand if thou wilt, thou art belov'd of many,
But that thou none lov'st is most evident:


For thou art so possess'd with murd'rous hate, 5
That' gainst thyself thou stick'st not to conspire,
Seeking that beauteous roof to ruinate
Which to repair should be thy chief desire:


O charge thy thought, that I may change my mind,
Shall hate be fairer lodg'd than gentle love? 10
Be as thy presence is gracious and kind,
Ot to thyself at least kind-hearted prove,


Make thee another self for love of me,
That beauty still may live in thine or thee.






Soneto 11

Tan raudo como mermes, volverás a crecer,
en lo que vas dejando en uno de los tuyos
y aquella sangre fresca, que lozana entregaste,
podrás llamarla tuya, cuando te sientas viejo.


Esto es sabiduría, belleza y difusión; 5
lo demás es locura, vejez y triste ocaso
y negarlo es hacer, que el tiempo se concluya
y en sólo doce lustros, acabar con el mundo.


Que aquellos que Natura, no quiere conservar
por informes y rudos, mueran estérilmente, 10
repara en que te dio, más que a los más dotados
y este don generoso, debes dar con largueza.


Te labró con su sello y a querido con esto,
que tú labres a otros sin que muera el modelo.






Sonnet 11



As fast as thou shalt wane so fast thou grow'st,
In one of thine, from that which thou departest,
And that fresh blood which youngly thou bestow'st,
Thou mayst call thine, when thou youth convertest,


Herein lives wisdom, beauty, and increase, 5
Without this, folly, age, and cold decay,
If all were minded so, the times should cease,
And threescore year would make'the world away:


Let those whom nature hath not made for store,
Harsh, featureless, and rude, barrenly perish: 10
Look whom she best endow'd she gave the more;
Which bounteous gift thou shouldst in bounty cherish.


She carv'd thee for her seal, and meant thereby,
Thou shouldts print more, not let that copy die.






Soneto 12

Cuando cuento los toques, que marcan cada hora
y veo hundirse el día, entre la odiosa noche.
Veo la primavera cumplirse en la violeta
y los oscuros rizos, cubiertos por el blanco


y los frondosos árboles desnudos de las hojas 5
que fueran del rebaño, amparo del calor,
atado en mil gavillas el verdor del verano,
con barba blanca y dura, llevado en su ataúd,


entonces me pregunto: ¿qué será tu belleza?
ya que también te irás, con los restos del tiempo, 10
pues dulzura y belleza entre sí rivalizan
y raudamente mueren, viendo a otras crecer.


Nada contra ese tiempo, puede tener defensa,
salvo una descendencia que rete tu partida.






Sonnet 12



When I do count the clock that tells the time,
And see the brave day sunk in hideous night,
When y behold the violet past prime,
And sable curls all silver'd o'er with white:


When lofty trees I see barren of leaves, 5
Which erst from heat did canopy the herd
And Summer's green all girded up in sheaves
Borne on the bier with white and bristly beard:


Then of thy beauty do I question make
That thou among the wastes of time must go, 10
Since sweets and beauties do themselves forsake,
And die as fast as they see others grow,


And nothing 'gainst Time's scythe can make defence
Saved breed to brave him, when he takes thee hence.






Soneto 13

¡Oh! ¡Si vos, fuerais vuestro! Pero, amor, voz seréis,
de voz tan solamente, mientras viváis aquí.
Contra el final cercano ya debéis prepararos,
plasmando en algún otro, vuestro dulce semblante.


Así, aquella belleza, que vos gozáis a préstamo 5
no hallaría final. Entonces volveríais,
a ser vos, aún después, de vuestra propia muerte,
ya que la dulce prole, tendrá tus mismas formas.


¿Quién deja derrumbarse, un hogar tan hermoso,
que un regente viril, con honor mantendría, 10
contra los elementos de un cruel día de invierno,
y el estéril rencor del frío de la muerte?


Sólo un derrochador y tú, amor, bien lo sabes:
Vos tuvisteis un padre, que a ti, te nombre un hijo.






Sonnet 13



O that you were yourself, but love you are
No longer yours, than you yourself here live,
Against this coming end you should prepare,
And your sweet semblance to some other give.


So should that beauty which you hold in lease 5
Find no determination, then you were
Youeself again after yoursel's decease,
When your sweet issue your sweet form should bear.


Who lets so fair a house fall to decay,
Which husbandry in honour might uphold, 10
Against the stormy gusts of winter's day
And barren rage of death's eternal cold?


O one but unthrifts, dear my love you know,
You had a Father, let your Son say so.






Soneto 14

Yo no tomo mi juicio, mirando las estrellas,
sin embargo, me creo un buen maestro astrólogo,
mas no para decir, la mala o buena suerte,
las plagas o las muertes o el clima de un periodo.


Tampoco predecir en breve la fortuna, 5
diciendo a cada uno, su trueno, lluvia o viento,
o predecir al príncipe si todo saldrá bien,
con frecuentes presagios que yo encuentro en el cielo.


Tan sólo de tus ojos dimana mi saber
y en esas dos estrellas, siempre leo tal arte, 10
que verdad y belleza, florecerán a un tiempo
el día que tú quieras, ser guardián de ti mismo.


Si no, de ti, con pena, esto te pronostico:
Tu fin será también, el fin de la Belleza.






Sonnet 14



Not from the star do I my judgment pluck,
And yet methinks I have Astronomy,
But no to tell of good, or evil luck,
Of plagues, of dearth, or season's quality;


Nor can I fortune to brief minutes tell, 5
Pointing to each his thunder, rain, and wind.
Or say wich Princes if it shall go well
By oft predict that I in heaven find.


But from thine eyes my knowledge I derive,
And constant stars in them I read such art 10
As truth and beauty shall together thrive
If from thyself, to store thou wouldst convert:


Or else of thee this I prognosticate,
Thy end is Truth's and Beauty's doom and date.