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viernes, 23 de febrero de 2007

Antonio D. Lussich:Los tres gauchos orientales



Los tres gauchos orientales
Antonio D. Lussich



Coloquio entre los paisanos Julián Giménez, Mauricio Baliente y José Centurión sobre la Revolución Oriental en circunstancias del desarme y pago del ejército
PERSONAJES


JULIÁN GIMÉNEZ.
MAURICIO BALIENTE.
JOSÉ CENTURIÓN.





JULIÁN GIMÉNEZ


¡Dios lo guarde! Ha madrugao
esta mañana aparcero,
ya tiene al juego un puchero
¡y un churrasquito ensartao!


MAURICIO BALIENTE


Don Julián, ¿cómo le va, 5
de su cuerpo contra el suelo,
agarró el pájaro al vuelo
¿qué anda haciendo por acá?


JULIÁN GIMÉNEZ


A visitarlo venía
pues nos van a licenciar, 10
y no me quiero marchar
sin que hablemos este día.
¿Y usté cordial no Baliente,
pero siempre muy prolijo,
¿a que tiene ya de fijo 15
también el agua caliente?


MAURICIO BALIENTE


¡Cuando nada me ha faltao,
soy gaucho muy albertido,
y como hombre prevenido
siempre estoy bien empilchao! 20
Arrime aquella carona
amigaso y siéntese,
si algo sabe, cuénteme
de esta paz tan comadrona.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Como no, cuñao Baliente, 25
vaya usté ensillando el mate,
para que ansí mi gasnate
pueda correr delijente!


MAURICIO BALIENTE


Tratemos pues de matiar
¿quiere dulce o cimarrón? 30
De los dos tengo ración
como poderlo agradar.


JULIÁN GIMÉNEZ


No soy gaucho resongón
como usté guste aparcero,
pero pa elejir prefiero, 35
al amargo, el con terrón.

-10-

MAURICIO BALIENTE


La helada ha sido muy juerte
de campo no mudaremos,
ansí es mejor que prosiemos
de nuestra tan triste suerte. 40


JULIÁN GIMÉNEZ


Algo serio le he de hablar,
ponga el oído compañero,
que es bastante lastimero
lo que le quiero contar.


MAURICIO BALIENTE


A su mancho aquí estoy 45
tiene pronta mi atención,
córrase más al fogón
porque a echarle leña voy.


JULIÁN GIMÉNEZ


El guacho voy a largar
y oigame amigo Mauricio, 50
que es de este horrible desquicio1

lo que usté me va a escuchar.
Hoy de nuevo la Nación
vuelve a cerrarnos la puerta,
que sólo se encontró abierta 55
por nuestra revolución;
otra vez es la ocasión
de emigrar al extranjero,
esto por acá está fiero
pa el blanco puro y lial, 60
y como güen nacional
a otra tierra dirme quiero.
¿Qué les importa a esa gente
nuestros grandes sacrificios,
o si hemos prestao servicios 65
a nuestra causa, fielmente?;
usté ha de estar bien corriente
con quien vamos a tratar,
y yo, como he de olvidar
a los que han muerto a mi hermano; 70
y antes de darles la mano
mejor me mando mudar.
Si amigaso don Mauricio
nos han engüelto y boliao,
lindaso nos ha pialao 75
el General Aparicio;
ya se acabó el sacrificio
-11-
y el desarme va a venir,
yo de acá quiero salir
de este enrriedo o barajusta, 80
y usté aparcero, si gusta
me puede tamién seguir.
Seis años de emigración
en suelo extraño tuvimos,
penurias, males, sufrimos 85
con grande risinación;
cuando vino la invasión
nos encontró decididos
y hoy desgraciaos y vendidos
cono hacienda por dinero, 90
volvemos al extranjero
dejando bienes queridos.


MAURICIO BALIENTE


Don Julián, ansí es la suerte
fortuna o albercidá,
¡unas veces gloria da 95
y otras veces da la muerte!
Yo una haciendita tenía
y un rancho de material;
la suerte de en par en par
tuitas seis huertas me abría. 100
Y sin mermar trabajaba,
pasando alegres los días,
¡cuando yo me pensaría
que ansí mi suerte acababa!
Tuito, tuito se perdió 105
lo tuve que abandonar,
saqué lo que pude alzar
y a lo demás, dije adiós!
¡La guerra se lo comió
y el rastro de lo que jue, 110
será lo que encontraré
cuando al pago caiga yo!
Y una prenda yo tenía,
su ricuerdo me entristece,
la vista se me humedece 115
al acordarme tuabía,
triste para mi jue el día
que tuve que separarme,
para dir a presientarme
a mi causa voluntario: 120
¡siempre traigo el relicario
que ella medió al ausentarme!
-12-
La guerra cuñao siguió
y la que ansí me quería,
vivir sin mi no podía 125
y la pobre se murió;
dende entonces ando yo
echando al aire lamentos,
que son quejosos acentos
de un alma de amor partida; 130
que en esta tan triste vida
sólo encontró sufrimientos.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Ha sentido usté esa muerte!
El ricuerdo lo ha abatido,
está tristaso, aflijido 135
¡que quiere cuñao! ¡la suerte!


MAURICIO BALIENTE


Don Julián, si usté sabiera
Lo que se sufre en amando,
¡uno vive suspirando
aunque suspirar no quiera! 140
Ella es su prenda querida
ella es su sueño durmiendo,
sin ella vive sufriendo
sin ella ¡pa que es la vida!
Pero vamos a dejar 145
eso amigo, en la ocasión
yo no encuentro una razón
en lo que acaba de hablar,
lo he sentido a usté culpar
al General Aparicio, 150
el que tanto sacrificio
ha hecho dende la invasión;
voy a darle mi openión
y causa de este desquicio!
¡Usté se acuerda, cuñao! 155
el suelo patrio pisamos,
y a poco andar lo golpiamos
a Frenedoso el mentao;
de allí juimos a otro lao
tierra adentro cabriolando, 160
de vez en cuando sentando
lindo la gama, aparcero;
es decir a lo certero
porque díbamos triunfando.
Y el que no aflojaba a uaides 165
en crudaso y terutero,
jue a golpiarse con su apero
-13-
hasta la gran Güenos Aires;
diciendo que por desaires
de su pago se había alsao; 170
mienta criollaso a otro lao,
cuente lo que ha sucedido,
que en el Rincón jue vencido
don Másimo y redotao.
Tamién con Carabajal 175
lindamente nos topamos,
¡pucha digo! si lo arriamos
como yeguas a un corral;
y don Castro el General
nunca olvidará a Espuelitas, 180
pues le dimos tortas fritas
hasta que quedó atorao;
¡ese día si he carchao
prendas de plata nuevitas!
Dispués vino Ceverino 185
allí rayamos los pingos;
que día de matar gringos
si era lansiar a lo fino:
ricuerda cuando se vino
aquel batallon a un flanco 190
que cargaba quepi blanco,
ahí si jue berenjenal
y vieron que el nacional
no había sido ni era manco.
En Mercedes, Corralito, 195
en Soriano, y en la Unión,
siempre y en tuita ocasión
sabimos pegarle al frito;
pero por Cristo bendito
se vino el dotorerio, 200
de bombilla y tinterio,
y ya empezó el barajuste,
sin que habiese más ajuste
peliaban po el poderío.
Andaban como manada 205
los ases en esa Unión,
haciendo la división
y basa con la gauchada;
hasta con la muchachada
pueblera que había venido, 210
les hablaban de un bandido
tal o cual pa su interés;
ansí que dende esa vez
jue cayéndose el partido.
-14-
De allí templamos cuñao 215
pa con Suárez retozar,
cuando juimos a acordar
el pájaro había volao;
Se nos había eclisao
de la Sierra ese gilguero, 220
y hasta el Sauce compañero
no se nos quiso sentar:
¡más vale no ricordar
lo que pasó allí aparcero!
Que retirarnos tuvimos 225
dispués de esa grande aición,
ese día la opinión
por casi, casi perdimos,
pero pronto nos golvimos
otra vez al gran montón, 230
y vivando a la Nación
estubimos disponidos,
pa peliar a los bandidos
con valor y decisión.
Ya se estaban desgranando 235
tinterillos delicaos,
y los de en silla, montaos
tamién se estaban sentando;
sólo nos juimos quedando
los güenos y parejitos, 240
lanciadores probaditos
y nada de entreveraos,
otra bez ansí cuñaos
nos juntamos los puritos.
Pero pa más estrupicio 245
los letraos se nos golvieron,
y ya tamién disunieron
a Munis con Aparicio;
ay empesaron su oficio
de entregas y plumería, 250
ansí que de día en día
la cosa se jue mermando,
y el patriotismo acabando
con esa ambición que había.
¡Don Julián! sólo un dotor 255
salió güeno y guapetón,
ese no afloja al botón
es letrao y escrebidor;
güen gaucho como el mejor
pa entreverarse en pelea, 260
su lansa remolinea
como culebra enojada;
-15-
siempre sale ensangrentada
¡jue pucha! que colorea.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Que me bá a decir Baliente! 265
lo conosco de piapa;


MAURICIO BALIENTE


¡Pucha! nada se le escapa
conoce a tuita la gente.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Cómo no conocer yo
al Coronel más mentao, 270
que ande quiera que ha peliao
de siguro que triunfó!
Dolores, Tacuarembó,
Cuñapirú y los Queguays,
y en tuitas partes del país 275
Salvaña, es tan conocido,
como ese pasto estendido
que en tuita tierra echa rais.
¡Y qué mozo! da calor
verlo montao en su flete, 280
bien aperao y paquete
y peine para el amor;
tenía un bayo rayador
como benao de lijero,
siempre con él el primero 285
dentraba con bisarría,
¡ay juna! daba alegría
el ver a ese compañero.


MAURICIO BALIENTE


Aura si que me ha tirao
dos cuerpos en la carrera, 290
será por la vez primera
que otro me haiga aventajao.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Quien me ha ganao a prosiar
a bailarín ni a cantor,
ni a manates de mi flor 295
le he sabido recular.


MAURICIO BALIENTE


Ansina yo me he esplicao
por la queja que usté dio,
no es el general, crealo
quien nos deja tan tiraos; 300
son unos cuantos letraos
-16-
mala plaga de este país,
que el diablo les diera mais
en vez de pluma y tintero;
o alfalfa de algún potrero 305
y otras yerbas, ¡e ainda mais!


JULIÁN GIMÉNEZ


Tamién medio portuguez
amigaso es por lo visto;
¡no tiene nada de cristo
cuando canta alguna vez! 310


MAURICIO BALIENTE


Ansí soy yo, dibertido,
pero cuando el lomo hincho,
¡sambullo como el capucho
que de cerca es persiguido!


JULIÁN GIMÉNEZ


Tiene razón y no miente, 315
mejor habiéramos ido,
si nunca habiese venido
a enviedarnos2 esa gente;

que se llama inteligente
y nos quiere enbozalar, 320
para hacernos cabristiar
y servirles de estrumentos,
por que tienen el talento
de las lauchas pa uñatiar.
A la raya acérquese, 325
¿que le gusta, paz o guerra,
o emigrar para otra tierra?
sin tapujo esplíquese;
bien se sabe, ya se ve,
la patria es mejor dejuro, 330
pero tamién le asiguro
que tranquilo no va a estar,
pues se lo van a limpiar
y yo, por eso me apuro.
Como quedar no va a haber 335
van a enlasarnos mansitos
y como a los corderitos
pialar nos han de querer;
conmigo no han de poder,
soy arisco pa promesas, 340
¡que no me vengan con esas!
¡Es falso ese oro aparcero!
¡Enjaulen a otro jilguero,
no son para mí esas presas!

-17-

MAURICIO BALIENTE


Yo no sé que retrucar 345
estoy como un ay de mí,
es tanto lo que sufrí
que no sé ni ande dentrar:
¡dese güelta! va a llegar
nuestro amigo Centurión, 350
de juro en esta ocasión
su parecer nos va a dar;
¡llámelo! ¡se va a acercar
y paremos la atención!


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Qué es eso don Centurión? 355
de largo pasa este día,
está la mañana fría
¡alléguese a este fogón!
¡Aprosímese a está yunta!
¿Y como va ese valor? 360
véngase al calentador
y chupará por la punta.


JOSÉ CENTURIÓN


Aunque voy medio apurao
quiero acetarle el enbite,
pues ya he tomao el desquite 365
en lo mucho que he trotiao.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Está gordaso su flete!


JOSÉ CENTURIÓN


¡Como no, le doy gramilla,
pa que no afloje en la orquilla
si lo monta algún paquete! 370


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Qué quiere decir usté?
¡Ya lo piensa regalar!


JOSÉ CENTURIÓN


Me lo acaba de comprar
Pelais el de San José.
Como es gaucho paquetaso 375
le gusta ensillar güen pingo;
¡pa montar ni es medio gringo
sino paisano amachaso!


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Qué se dice por su cancha
qué tal está con la paz, 380
-18-
yo creo que es nada más
pa nuestra causa otra mancha?


JOSÉ CENTURIÓN


¡Déjemne, ya prosiaré
dispués de desenfrenar;
le voy la sincha a aflojar 385
que él pellisque, y yo hablaré!


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Tiene estaca?


JOSÉ CENTURIÓN


Y de mi flor,
¡cuando yo ando desprovisto,
siempre tengo tuito listo 390
de la jerga al maniador!
Soy gaucho lindo y parejo
de bosal, laso y coyunda,
poco me enrriedo en la junda
de mi reborber ¡canejo! 395


JULIÁN GIMÉNEZ


Dejémonos de parola,
vamos al frito, que ya
estamos con ansiedá
pa que nos largue la bola.


JOSÉ CENTURIÓN


Que tienen para empinar 400
que el garguero está en ayuna,
dende que salió la luna
que no sé lo que es chupar;
mas hoy nos van a pagar
y las botas nos pondremos, 405
pucha ¡que le pegaremos
al trago fiero! ¡cuñaos!
Vamos a quedar mamaos,
porque ya la paz tendremos.


JULIÁN GIMÉNEZ


Sabe que es usté ladino, 410
no se cansa ni un momento;
¡su lengua es el movimiento
de la rueda de un molino!
Si me hace acordar a un pion
estrangis que yo tenía, 415
era labia tuito el día
en su idomia aquel nación.
Y pa mi era una ceguera
sin poderlo remediar,
-19-
tuito se golvía hablar 420
que en su tierra rico era.
Que tenía allí que tanto
¡trigo, mais, verdulería;
y pienso que si tenía
sería en el camposanto! 425


JOSÉ CENTURIÓN


Y sabe que uste no mengua
ya andamos medios parejos,
nunca le faltan consejos
y sin pelos en la lengua.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Ya me tiró en la parada! 430
Pero lárguese por fin,
¡No está oyendo este el clarín
que está tocando carniada!


JOSÉ CENTURIÓN


¡Tráiganse pues el porrón
que a flus no quiero quedar, 435
por la prenda he de empinar
que me roba el corazón!


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Quién es la favorecida?


JOSÉ CENTURIÓN


Eso sí quiero contar;
¡me gusta desembuchar 440
y hablarles de mi alma y vida!
Cuando juimos a la Unión
a sitiar Montebideo,
¿recuerdan ustedes creo
que mandaba medio tristón? 445
Como no, mi corazón
del cuerpo se me saltó,
y tan juerte relinchó
como bagual sin bastera,
pialao por la vez primera 450
que un domador ensilló.


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Pero por qué corcobiaba
tan juerte don Centurión,
desembuche la razón
de lo que ansí lo atristaba. 455


JOSÉ CENTURIÓN


¡Saben que cuando un puñal
-20-
dentra con juerza en el pecho,
caí al suelo uno derecho
sintiendo un agudo mal!
El amor es como un tajo 460
que a fondo va al corazón,
si antes con prebisión
no le dice ¡aquí te atajo!
¡Y como podrá pararse
el tajo para librarlo, 465
si no se siente clavarlo
tampoco podrá quitarse!
¡Pero cuando ve que aprieta,
usté se larga sin más;
ni vuelve la cara atrás 470
dejándolo al muy sotreta.
Pero siguiendo mi cuento
empriéstenme su atención,
sino esta linda ocasión
se la va a llevar el viento. 475
Cerca del Paso Durana
una manguera se hallaba,
y una quinta, donde estaba
la que ha sido mi tirana;
jui por allí un mañana 480
y oí un canto, ¡que si viera,
del Cielo creí que saliera
y haí no más paré la oreja
haciéndome comadreja,
me quedé oyendo de ajuera! 485
¡Pero que tiernos lamentos!
¡Qué tristesa! ¡qué aflición!
Si el más duro corazón
debiera sentir tormentos,
al escuchar los acentos 490
de aquella voz lastimera,
si alzar el vuelo pudiera
me le había emparejao,
y algo le habiese cantao
a esa mujer hechisera. 495
Dispués se salió a la puerta,
entonces más me almiré;
¡le asiguro que quedé
con tamaña boca abierta!
¡Qué brillantes rilumbrosos! 500
¡Ni en el cielo las estrellas
-21-
alumbran nunca tan bellas
como la luz de sus ojos!
¡Qué cutis! Dios nos dejara
como escarcha blanco era, 505
si hacerme pulga pudiera
lo sangre yo le chupara!
Otra también se salió
¡madre mía! que gran cosa,
linda como mariposa 510
que en un rosal se perdió.
A dos más bide benir
de Cristo ya me pasaba,
¿por qué de allí no templaba
quedrán ustedes decir? 515
¡Es que estaba tan pegao
como la mugre a sus güesos!
¡Como al tacaño los pesos!
¡Como el engrudo colao!


JULIÁN GIMÉNEZ


Ya se nos volvió a ladiar 520
con su prosa compañero,
¡sujete más el garguero
y deje de retozar!
La mugre aunque cosa fiera
siempre se puede lavar; 525
¿y usté como va a sacar
del cuerpo su madriguera?


JOSÉ CENTURIÓN


Se equiboca mi criollaso
ni un tubiano yo ya tengo,
en este momento vengo 530
de darme un bailo amachaso.
Siguiendo mi rilasión,
otra salió ¡qué lucero!
más brilloso y hechicero
que aquel de la madrugada. 535
Ellas en mí se fijaron
y una a la otra dijo ansí;
¡Qué andará haciendo po aquí
este moro, y me miraron!
¿Cómo lo pasa, señor? 540
No gusta unté descansar,
puede a la sala pasar
¿quiere hacernos tal honor?
-22-
Nada me hice del rogar
y el pellón le refalé 545
a mi flete, y lo dejé,
sujeto en un matorral.
Pero sin saber por qué,
ni en lo que en mí yo sentí,
sé que a las mosas seguí 550
y fue a la casa dentré.
Allí tuitas cariñosas
quién era yo, me dijieron,
y a una viejita trajieron
aquellas muy güenas mosas. 555
Sentada estaba y sufría
una grande enfermedá,
era el ritrato en verdá
de nuestra Virgen María.
La pobre me saludó 560
de güen modo y cariñosa,
había sido muy hermosa
en su mocedá, creo yo.
Muy mucho me agasajaron
y una tocó un estrumento; 565
¡qué manos! qué movimiento
del tuito me intusiasmaron.
¡Qué guitarra! ¡qué acordión!
¡qué flauta! ¡ni qué pandero!
¡Si aquello diba certero 570
al medio del corazón!
Otra de ellas me ofertó
colijo jue la cantora,
¡una debisa dotora,
que bordadita me dio! 575
Dende entonces les tomé
pasión grande y hermanal,
amor puro y sin igual
que en mi pecho lo encerré.
No es ese amor quemador 580
como brasa que está ardiendo,
y tuito va consumiendo
con su juego matador.
¡Es el amor que en el alma
suavesito va creciendo, 585
y nunca vamos perdiendo
por él, la paz ni la calma!
¡Es la pasión adorada
que tiene la flor de rosa,
-23-
cuando ve salir briosa 590
la aurora tan esperada!


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Acabe no Centurión
que esa yerba ya ha cansao,
en tuabía usté no ha hablao
de la paz de esta ocasión! 595


JOSÉ CENTURIÓN


Tiene razón, pondré fin
al amor, penas, dolores,
¡dejaremos esas flores
pa dentrar a otro jardín!
Aunque el amor y la guerra 600
son casi de un parecer,
nos hiere el uno sin ver
nos echa la otra por tierra.
¡Yo prefiero un entrevero
ande se pueda chusiar, 605
que con polleras peliar
para decirles te quiero!


JULIÁN GIMÉNEZ


No es cristo don Centurión
¡ah grullo que ha pelechao,
el amor lo ha refinao 610
dele pues al pericón!
Vea si viene el mercachifle
de la caña, mi aparcero,
que hacer gárgara yo quiero,
y echar un poco en el chifle. 615
Yo no entiendo más pasión
ni más requiebros ni amores,
que respirar los olores
de jinebra un güen porrón.
¡Ella pa mí es la razón! 620
¡y el anís el sentimiento!
¡el licor es mi lamento!
¡y la caña el corazón!


JOSÉ CENTURIÓN


Si el barbijo más aprieta,
don Julián hoy va a salir, 625
compositor de a pedir;
e intelijente pueta.


JULIÁN GIMÉNEZ


Ya me quieren engolver
no son lauchas pal menudo;
-24-
nunca naide pa mí pudo 630
¡cuando el querer es poder!


JOSÉ CENTURIÓN


Óiganme, voy a empezar
lo que si ya les aviso,
que es más largo que chorizo
lo que quiero rilatar. 635
En mi puesto me encontraba
con un terne divertido,
pegándole decidido
a una jugada de taba;
cuando siento se acercaba 640
un soldao de polecía,
el que a dos laos se venía,
y hasta el cerco se allegó
sin tapujos, y me dio
un papel que me traía. 645
Lo mandaba el comisario
de nuestro pago el Minoano,
medio diablón el paisano
y pa los blancos corsario.
En el papel me decía, 650
amigo don Centurión,
es llegada la ocasión
de amostrarse en este día;
Aparicio y compañía
nos acaban de invadir, 655
apróntese pa venir,
limpie su lansa y el sable,
que mañana es muy probable
que en su busca hemos de dir.
Sin querer nada esperar 660
las pilchas a luz saqué,
el sable y muarra limpié
y me dispuse a marchar.
De un facón que tenía allí
y de tacuara una caña, 665
hice una lanza tamaña
poniéndole un tongorí.
Dejé el puesto al capataz
con la haciendita y el rancho;
y dije, ¡ya está el carancho 670
que se vengan los demás!
Me alzé con tuito mi apero,
freno rico y de coscojas,
riendas nuevitas en hoja
y trensadas con esmero; 675
-25-
linda carona de cuero
de vaca muy bien sobada,
jergas, bajeras, ni nada
de las carchas olvidé
hasta mi chapiao cargué 680
de pura plata labrada.
Copas, fiador y pretal
estribos y cabezadas,
con nuestras armas bordadas
de la gran Banda Oriental; 685
no he güelto a ver uno igual
recao tan lindo y paquete,
¡ay juna! encima del flete
como un sol aquello era,
ni recordarlo quisiera 690
pa que ¡si es al santo cuete!
¡Qué cojinillo llevaba!
de hilo puro y tan tupido,
para hacer un lindo nido
cuando la gente campaba; 695
y un poncho que me quedaba
de paño fino lo alcé,
al fin casi completó
del tuito mi pilcherío,
lo que si del platerío 700
otras cosas más saqué.
Mis espuelas macumbés,
mi rebenque con birolas,
rico facón, güenas bolas,
y linda manea, llevé; 705
para el tirador me alcé
diez pesos en plata blanca
pa llegar a cualquier banca,
pues soy medio jugador;
¡no me arrolla ni el mejor 710
ni tengo la mano manca!
Monté un saino brasiador
pingo grande y parejito,
para andar muy asiadito
y bastante escarciador, 715
¡su cuerpo daba calor!
y el herraje que llevaba
como la luna brillaba
en noche de escuridá;
yo con orgullo en verdá 720
en su lomo me sentaba.
A los tientos del recao
puse el poncho y até el laso,
-26-
tamién arreglé de paso
un maniador muy sobao, 725
con presillas, bien cortao
estacas, y una maceta,
tuito sampé en mi maleta,
y además até al bozal
una mordaza oriental 730
bien hechita y muy paqueta.


JULIÁN GIMÉNEZ


Amigo don Centurión
¿pa tantas pilchas colijo,
llevaría usté de fijo
carguero con tal montón. 735


JOSÉ CENTURIÓN


En la vida andar tirando
me ha gustao un mancarrón;
y menos en la ocasión
llevar uno cabristiando.


JULIÁN GIMÉNEZ


Vamos dejuro aparcero 740
a tarjarle el chiripá,
tantas tarjas tiene ya
que se parece a un arnero.
No se empaca pa contar
ni es lerdo en la rilasión, 745
ya va largo el pericón
acabe pues de prosiar.


JOSÉ CENTURIÓN


¡Ya le albertí antes de ahora
que el petardo era largaso,
como tres tiros de laso, 750
y una consulta dotora!


JULIÁN GIMÉNEZ


Si siempre tiene salidas
este fantasma embrujao;
hasta a el diablo lo hace a un lao
con tan juertes embestidas. 755


JOSÉ CENTURIÓN


Ansina soy, y seré
ansina marcho viviendo,
el mesmo seguiré siendo
y el mesmito moriré.
Pero no corten la hilada 760
de la historia que seguía,
sino ni basta este día
pa que se quede acabada.
-27-
Me salí de aquel tirón
con tantas prendas de plata, 765
que del cogote a la pata
era un vivo rilumbrón.


JULIÁN GIMÉNEZ


Usté va a sacar de aquí
más de veinte rajaduras,
tarjas y melladuras 770
si sigue prosiando ansí.
¡Si no quedará esquilmao
pa mentir don Centurión!
¡que labia al santo botón,
va pareciendo un letrao! 775


JOSÉ CENTURIÓN


No soy criollo de esa gente
llamada letra menuda,
pero usté no ponga duda
que soy gaucho entiligente.


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Cómo es eso amigo Mauricio? 780
Como su labia sujeta,
¡haber pues tamién si aprieta
o habrá ya dejao el vicio.


MAURICIO BALIENTE


¡Cuando diantre yo he apretao!3

Siempre me gusta escuchar, 785
y dispués que oigo prosiar
abro entonces mi candao.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Con que quedrá ser alcalde
pero su ley será poca!


MAURICIO BALIENTE


Me gusta verle la boca 790
cuando quiere hacer alarde.
Denle duro al mancarrón
que no afloje en lo parlero,
en tanto que yo el puchero
voy a sacar del fogón. 795
¡pucha! que esta espumadito,
¡qué churrasco bien asao,
córranse para este lao
y corten del calientito.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Si este Baliente, es matarse! 800
Pa tuito tiene albertencia,
-28-
y una grande conocencia
pa siempre desempeñarse.


MAURICIO BALIENTE


¡Están hablando de hambre
y quieren que los combiden; 805
de los que ni dan ni piden
es este rico matambre.


JOSÉ CENTURIÓN


Y yo que no me iba a piar
¡pucha! sonso habiese sido,
porque me habiera perdido 810
poder de arriba embuchar.


MAURICIO BALIENTE


¡Qué don José, tan diablón
siempre tiene dicharachos,
y algunos dentres amachos
pa chantar cada ocasión! 815


JULIÁN GIMÉNEZ


El puchero y el asao
hay de juro que asentar,
¿quién me quiere convidar
con un negro bien armao?


MAURICIO BALIENTE


Cigarro le voy a dar 820
pero si quiere ármelo,
porque este lo arreglo yo
a mi modo de pitar.


JULIÁN GIMÉNEZ


En la comida perdimos
nuestra gran conversación. 825


JOSÉ CENTURIÓN


Voy a limpiar mi facón
y ya otra vez la seguimos.
Siguiendo la rilasión
salió mi flete escarsiando,
y yo una copla cantando 830
de la guerra al pericón;
la pierna en esa ocasión
lindamente me gustaba,
y hasta el saino relinchaba
de contento, créamelo; 835
por eso colijo yo
que el batuque le agradaba.
Un tiro largo, trotié
pa de paso visitar,
-29-
un viejaso melitar 840
en la barra del Cufré;
cuando a la estancia llegué
con gusto me recibieron,
y desencillar me hicieron
pa que mi flete pastiara; 845
y ya sin finas que dentrara
entre tuitos me dijieron.
Pregunté por mi tocayo,
y mi comadre me dijo,
que había ensillao de fijo 850
al primer canto de gallo;
llevando el mejor caballo
que en su tropilla tenía,
pa llegar con sol tuabía
a la estancia de Carrión, 855
ande había una riunión
de blancos para ese día.
Entonces me dio pesar
y quedé medio tristaso
ella me dijo de paso 860
lo que yo voy a contar.
Compadre don Centurión,
esto en confianza le digo
yo sé que usté es nuestro amigo
y no nos hará traición; 865
a más es de la opinión
y por eso le he albertido,
pa que quede prevenido
que Aparicio ya invadió,
y mi marido marchó 870
a riunirse a su partido.
¡Pobre viejo mi tocayo
siempre guapo y tan patriota,4

no andaba espiando a la sota
para ensillar su caballo! 875


JULIÁN GIMÉNEZ


En los juegos de la tierra
hay que andar muy delijentes,
no hacen basa los suplentes
en los naipes de la guerra.


JOSÉ CENTURIÓN


Otro paisano llegó 880
con el pingo muy sudao,
y venía tan trasijao
que al llegar se le aplastó;
uno pa mudar pidió,
-30-
se echó al corral la manada, 885
y a la primer reboliada
un oberito enlasó,
ahí mesmito lo sentó
de una solo rastrillada.
Forastero ser debía 890
de un pago medio lejaso,
pues preguntó por el paso
que más cerquita estaría;
diciéndonos que tenía
de dirse, gran presición, 895
de baqueano en la ocasión
me oferté para endilgarlo,
y en la picada dejarlo
a seguir su comisión.
Yo me fijé en el apero, 900
sencillito, y sin chapiao,
eso sí, poncho forrao
como para un aguacero,5

un facón muy terutero
le bide yo de un gataso, 905
y un pistolón trabucaso
de su cintura colgaba;
en guascas no le faltaba
dende los tientos al laso.
Mi comadre lo embitó 910
pa que un rato descansase,
y un matesito tomase
que aunque de priesa acetó.
Comenzamos a prosiar,
y del paso le abisé, 915
que estaba muy bola a pie
y difícil de pasar;
más que lo diba a llevar
a una picada matrera
en donde pasar pudiera, 920
si él me quería endilgar
pa que rumbo iva a tirar
si curiosidá no era.
Como el apero me vio
el sable, trabuco y lansa, 925
Colijo, que gran confiansa
no tuvo, y me receló;
Ansí lo malicié yo,
y le dije, mi aparcero
usté de acá es forastero 930
pero entre amigos está,
tal vez no conocerá
otra cosa compañero.
-31-
De la orilla del Cufré
a la más alta cuchilla, 935
naide lo afrenta ni humilla
a este gaucho que usté ve;
he sido, y siempre seré
el taita entre los de aquí;
pero siempre fiel le jui 940
al que de amigo le hablé;
y de hoy suyo lo seré
¡y esos cinco deme a mí!
Ande quiera es Centurión
amigo de sus amigos, 945
terror de los enemigos
y criollaso de riunión;
no soy manso pa el facón
y lo que es pa barajar,
como pulga en el picar 950
de listo, soy rajacuero;
y pa más, soy el puestero
del estrangis más bosal.
Don Fruto me retrucó
con voz rellena y muy juerte, 955
¡alabo mucho su suerte
y sépase quién soy yo!
Me llamo Fruto de nombre
y Costa de apelativo,
de gaucho guapo y altivo 960
tengo en mi pago renombre,
le asiguro que no hay hombre
más mentao en el Chaná,
ni la mesma autoridá,
me lleva con el encuentro, 965
ellos saben que ande dentro
respetao tuito será.
Aunque me ve medio viejo
tamién me gusta el amor,
y soy pa compositor 970
peine que ni liendres dejo;
en tuito yo soy parejo
soy gauchaso y soy dotor,
pa bailar soy volador
y en el eje soy lijero, 975
¡es al fin un terutero,
don Costa, su servidor!
Y ya que nos relinchamos
¿vamos a desembuchar?
Si se quiere emparejar 980
de esta cancha nos ladiamos.
-32-
Con tapujos jamás ando
y ande quiera decensillo;
¡ni me engüelbo en el obillo
y tuito a guardar lo mando! 985
¡Con qué don Fruto sea franco
ahí mesmo le pregunté;
¿De que opinión es usté,
será colorao o blanco?
Aunque el viejo era matrero, 990
me dijo, le tengo fe,
y ahora mesmo empesaré
¡y ansí se vino al pandero!
Usté me parece lial
amigo don Centurión, 995
¡voy a abrirle el corazón
como lo hace el Oriental!
Paisano soy y he de ser,
y de la blanca debisa,
no es bordada, sino lisa 1000
pero la sé defender;
ande quiera lo hago ver,
y ahora voy a la riunión
a ofertar a mi opinión
este brazo en su servicio, 1005
para ayudar a Aparicio,
en su gran rebolución.
¡De este compinche la mano
que la apriete usté yo quiero,
de hoy más tiene un compañero 1010
para peliar al tirano!
Nunca José Centurión
pelió contra su partido,
jue siempre muy decidido
pa ayudar a su opinión; 1015
ya que empieza el pericón
para el frito nos iremos,
y allí juntos bailaremos,
vamos pues a presientarnos,
y ante Aparicio mostrarnos 1020
que recibidos seremos.
¡Y eché al diablo al comisario
que la carta me escribió,
pa mi causa me iva yo
como blanco partidario! 1025
Y a don Fruto le conté
del cristo que me escribió,
muy mucho lo dibertió
el modo que lo engañé.
-33-
A esas horas ya la cruz 1030
de juro que me habría echao
lo había al sonso madrugao,
¡y con patas de avestruz!
Seguimos siempre marchando
en un bajo, y por la orilla, 1035
de una machasa cuchilla
la que estábamos costiando;
cerca digamos llegando
a una estancia y pulpería;
el hambre nos perseguía 1040
y era tiempo de embuchar,
allí fuimos a buscar
por si algo pronto tenía.
¡Llegamos a la ramada
de la esquina o del boliche, 1045
pedí al pulpero un espiche
pa tomar la convidada!
¡Jue pucha! que mostrador
pintao de negro por junto
¡como cajón de dijunto 1050
de tamañaso grandor!
¡Y qué le parece hermano!
Le dije, ¿hay que churrasquiar?
Aber patrón nos va a abiar
con algo que tenga a mano. 1055
Sino, es cosa de un ratito
armarnos de un asador,
de ese membrillo cantor
y chantarle un churrasquito.
Que entre los gauchos cumplidos, 1060
pocas güeltas debe haber,
pedir, pagar, y querer
son siempre güenos partidos.
Pero el gringo no era lerdo,
y no se enredó en las cuartas, 1065
pronto llegó con dos sartas
de chorizos, ¡puro cerdo!
Ansí me gusta amigaso
usté está bien engrasao,
de juro ha de estar sobao 1070
en la mordasa de un laso.
Les asiguro en verdá
que don Fruto era parlero,
como loro barranquero
de primera calida. 1075

JULIÁN GIMÉNEZ


El sartén le dice a la olla
quita que me has ensuciao;
don Fruto y usté a su lao
¡cuál de los dos más embrolla!


JOSÉ CENTURIÓN


Dicen que es escrebidor 1080
y pa versos como trucha,
al fin amigos, ¡jue pucha!
¡Es viejo medio dotor!
Siguiendo lo que dejamos,
aboné el gasto a los gringos, 1085
pronto arreglamos los pingos
y una limeta compramos,
que con caña la llenamos
pa los güesos calentar,
pues teníamos que marchar 1090
hasta ponerse la luna;
trotiada largara ¡ay juna!
Le díbamos a pegar.
Los fletes iban chupaos
a una aguadita llegamos, 1095
y los frenos les sacamos
que bebiesen descansaos.
Dispués que beber le dimos,
salieron llenos, briosos,
como soles rilumbrosos 1100
y a la marcha nos pusimos.
¡Qué trotiar aquella noche
quedé tuito embaretao!
¡Qué suerte la del letrao
poder pasiarse de coche! 1105
Don Fruto empezó a jugar
espuelas a su oberito,
en tanto que mi sainito
ni pensaba en aflojar.
Ni siquiera lo había hincao 1110
en el tiempo de la marcha,
diba rayando la escarcha
siempre escarciando y armao.
Dispués de un trote deshecho
la luna se nos dentró, 1115
mi viejo el monte aguaitó
detrasito de un repecho.
Hasta allí pronto llegamos
con silencio y precaución,
-35-
pastoriamos un rincón 1120
y al punto desencillamos.
Até el flete con el laso
cerca de mi cabecera,
para si algo sucediera
poder ensillar de paso. 1125
Y tamién allí a su lao
ató su obero el palomo,
y le echó una jerga al lomo
dispués de haberlo rascao.
Y como hermanos juntamos 1130
su recao al lao del mío,
y por si acaso habia frío
los dos ponchos aprontamos.
Me eché, y ya quedé dormido
como tronco le asiguro, 1135
me habiese visto en apuro
si me habieran sorprendido.
Y ya a soñar me agaché
amigo con los galones,
me vía con rilumbrones 1140
porque a ser gefe llegué;
y con orgullo tomé
el escuadrón en que estaba,
y a la carga lo llevaba
a dos laos, y con juror, 1145
¡ay juna con que valor
al enemigo arrollaba!


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Dispués que se dispertó
como quedaría usté?


JOSÉ CENTURIÓN


De eso mesmo le hablaré, 1150
¡como el diablo quedé yo!
Entre sueños me oí decir,
los güesos de punta pare,
hermano, antes de que aclare
de acá nos hemos de dir; 1155
es preciso ya salir,
no sea gaucho tan confiao,
porque algún día boliao
si sigue ansí se verá
¡mi obero ensillao está 1160
y apúrese pues cuñao!
Mis güesos sin más paré
y sin esperar desquite,
-36-
¡quiero le dije al embite
y pronto al saíno aperé! 1165
Mi sueño recordaba
¡y verdá me parecía!
¡Pueda ser que venga un día
que llegue a serlo, pensaba!
Rumbiamos para la sierra 1170
cuando el alba aparecía,
y encima se nos venía
a dos laos en su carrera;
y ya cubriendo la tierra
brillaba blanca la helada, 1175
oyéndose la cantada
del pájaro a sus amores;
y hasta el capullo a los flores
entreabría la madrugada.
Al fin el sol ya sacó 1180
su cabeza del nidal,
¡y con brillo sin igual
tuita la tierra alumbró!
Ya muy cerquita quedaba
el campo de don García, 1185
que su hacienda en ese día
pa la manga la llevaba.
Pronto con él me encontré
que allí tamién ayudaba,
me preguntó cómo estaba 1190
y con él me relinché.
Pa las casas nos llevó,
don Fruto que iba apurao
quedó medio retobao,
pero ansí mesmo siguió. 1195
Bido que estaban marcando,
y como güen oriental;
¡se jue derecho al corral
su lazo desarrollando!
Mas yo me largué a matiar 1200
con la gente de la estancia,
era tuita de confianza
¡y me habían de agasajar!
A la cocina dentré,
¡bien aiga el haber llegao 1205
de juro habiera ganao!
¡oigan lo que me encontré!
Dos mosas allí paraban
sólo el contar ¡da calor!
-37-
se abría el pecho al amor 1210
a tuito aquel que miraban.
Una rubia macumbé,
de pelo fino, amarillo
como el oro de un anillo
que en una banca empeñé. 1215
Sus ojos color de cielo
en la tarde de verano,
era tan blanca su mano
como el jazmín de este suelo.
La otra, formada a pincel 1220
morenita y agraciada
de boquita bien arqueada
¡fresquita como un clavel!
Sus ojos eran dos perlas,
¡que mirada centellante, 1225
esa mujer ¡juna amante!
¡me hizo palpitar al verla!
Ustedes ven el fogón,
que el juego se va apagando,
¡y esta solita quedando 1230
la braza de aquel tisón!
Aquella brasa encendida
en cenizas, sin hoguera,
la soplan, y la humadera
nos muestra que está prendida. 1235
¡Eso es lo que le pasó
a la brasa de mi alma,
y yo ya perdí la calma
como el tisón que se ardió!
¡Me quedé como el fogón 1240
mi amor estaba ocultao,
las cenizas han soplao
y se prendió el corazón!


JULIÁN GIMÉNEZ


Medio crudo es don José
pa tan pronto amoriscarse, 1245
cuidao no vaya a pialarse
sin saber cómo, y por qué.


JOSÉ CENTURIÓN


Lo mesmo que berdolaga
me estiendo en cualquier terreno,
y todo para mí es güeno 1250
dende que el amor lo paga,
dispués de prosiar un rato
la guitarra descolgué,
-38-
y ahy mesmito les canté
una copla de barato, 1255
¡tierno era aquello por Dios!
¡Qué bordona, ni qué prima!
Si no sonaba más rima
que los ecos de mi voz!


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Pucha! ¡si es alabancioso! 1260
hasta más ya no poder.


MAURICIO BALIENTE


Déjese pues de moler
que retruca de envidioso.


JOSÉ CENTURIÓN


Si al nudo es que yo presiga
no quieren dejarme hablar, 1265
y si me hacen bellaquiar
aprétense la barriga.


JULIÁN GIMÉNEZ


Déjese de compadriar
don José, y siga la dansa.


JOSÉ CENTURIÓN


Seguiré hasta donde alcanza 1270
que allí la verán parar.
Aber pues don Centurión
dijo no Fruto si bamos,
que en un ratito llegamos
al punto de la riunión. 1275
Con pesar y con tristeza,
aquellas mosas dejé,
¡pero es mejor yo pensé
sino pierdo la cabeza!
Por fin ya nos despedimos 1280
y de allí a lo de Carrión,
lo trotiamos de un tirón
hasta que la gente vimos.
Como allí estaba Aparicio
¡que de gente se riunía! 1285
¡Si aquello ya parecía
que llegaba el día del juicio!
Ya nos hicieron dentrar
y tuitos nos abrazaron,
debisas nos regalaron 1290
Ejército Nacional,
-39-
me fi a ver al General,
y estos cinco me apretó,
les asiguro que yo
hasta lloré de alegría, 1295
en mi vida tuve un día
que más mi pecho gozó.
Y ahy nos acollaramos
a tuitos los compañeros,
con mi tocayo Cisneros 1300
al punto nos relinchamos,
allí entre los dos juramos
no deshonrar nuestra lanza,
mejor quedar con la pausa
al aire en una cuchilla, 1305
¡que nunca aflojar la orquilla
ni mermar en la pujansa!
Con algunos de su cancha,
don Fruto se entreveró,
y de míse separó 1310
sin pedirme la revancha.
¡De entonces siempre seguí
la patriada intusiasmao!
¡Y va ven como he quedao,
pobre como un ay de mí! 1315
Herraje y chapiao perdí
en milongas y jugadas,
tan sólo las cabezadas
como ricuerdo he salvao,
y ni poncho me han dejao 1320
para pasar las heladas.
Hasta traiba un par de botas
medias cañas de primera,
pa lucirlas ande quiera
en realidá, y sin chacota, 1325
tamién las perdí a la sota,
por meterme yo a tallar,
y hoy me tengo que alegrar
con las de potro sobadas,
que las dejé ansí aujereadas 1330
pa que puedan resollar.


JULIÁN GIMÉNEZ


Pero si usté es tan lanudo
¡pa que se mete a jugar
pelao lo habían de dejar
si lo agarraban peludo! 1335


JOSÉ CENTURIÓN


Y pa mejor, me oigo ajar
-40-
¡jue pucha! que soy suertudo,
no hay amigos, es al ñudo
¡sino pa mortificar!
¡Y que más he yo sacao, 1340
pasar frío al gran botón,
quedar como chicharrón
de viejaso y arrugao,
nunca pasé de soldao!
Siempre en pelea dentré, 1345
en la vida me quedé
atrás en las caballadas,
¡y en tuitas las agarradas
el primero, me encontré!


JULIÁN GIMÉNEZ


Pero si es tan curtido 1350
que de las bancas no sale,
¡un hombre ansí nada vale
y es por todos mal querido!


JOSÉ CENTURIÓN


¡Déjeme por Cristo hablar
que está viniéndome el gusto 1355
porque en verdá, nunca es justo
en lo mesmo machacar!
¡Qué se saca con la guerra
don Julián, dígamelo,
ella si sigue créalo 1360
va a acabar con esta tierra;
dende la mar a la sierra,
tuito el país quiere la paz,
basta de sangre, no más,
alcemos los campamentos, 1365
se jueron los sufrimientos
gritemos ¡viva la paz!
Acuérdese esa mañana
cuando a Mercedes dentramos,
que en tuita parte encontramos 1370
recebida canpechana,
aquella triste mañana
en mi vida olvidaré,
jue día aquel que lloré
con dolor y sentimiento; 1375
¡sufrí el más triste momento
que en la tierra pasaré!
Ya el invierno se benía
haciéndonos tiritar,
cuando podimos llegar 1380
al pueblo que más quería;
-41-
En tuitas casas hablan
mujeres que nos llamaban,
debisas, flores nos daban
con mucho gusto lo hacían; 1385
¡ellas tan pobres nos vían
que lástima les causaba!
Tuito era bulla y contento,
campaneo atronador,
no se oía del dolor 1390
la amargura, ni el tormento,
cuando en el mesmo momento
una señora pasaba,
de siguro triste estaba
y estas palabras sentí 1395
¡tuitos dentran, yo perdí
la esperanza ya de verlo,
el cielo debe tenerlo
allá arriba, en su favor!
Otra, con grande dolor, 1400
¡tuitos dentran, no ha venido,
creo que lo habré perdido,
Grande Virgen de mi amor!
Una señora mayor
tamién llorando venía, 1405
y con tristeza decía
¡cuándo esto se acabará
nunca un día llegará
que concluyan estos males,
y todos los orientales 1410
sin destinción de color
vivan en paz, y al calor
de su rancho, o trabajando,
dejar de andarse matando
uno al otro coya juror! 1415
De tales dichos yo oidor
don Julián me entristecí,
de mis ojos yo sentí
dos lágrimas resbalar,
y por mi barba pasar 1420
perdiéndose en el pellón,
¡pero que en mi corazón
siempre frescas han de estar!


MAURICIO BALIENTE


Siga ansí, que truco quiero,
cuenta cada rilación 1425
que nos deja el corazón
¡si me muero o no me muero!

-42-

JOSÉ CENTURIÓN


Hoy tenemos garantías
colguemos nuestros aceros,
ansí verán compañeros 1430
que llegarán otros días,
de gustos y de alegrías
en que unidos viviremos,
y juntos trabajaremos
por la paz y por la unión; 1435
eso espera la nación
y tuitos la ayudaremos.


JULIÁN GIMÉNEZ


¡A pucha! criollo cantor
dele a la dansa aparcero,
¡si canta como el silguero 1440
cerca de la linda flor!


MAURICIO BALIENTE


Si Gomensoro el gobierno
nos quisiera embozalar,
lo saldremos a campiar
pa largarlo hasta el infierno; 1445
colijo que no es muy tierno
en la primera aflojada;
hoy vendrá aquí a la parada
para hacernos desarmar,
¡veremos si va aportar 1450
con liendres de su camada!


JOSÉ CENTURIÓN


¡Con que será ese señor
el que nos vena a pagar,
aber si guelvo a llenar
otra vez mi tirador! 1455
que está que causa dolor
sin tener como alegar,
¡pero que nos han de dar
a tan disgraciaos paisanos;
tal vez nos unten la mano 1460
si algo les pueda sobrar!


MAURICIO BALIENTE


Y eso, tan poco será,
que entre velas y candil
se irán los quinientos mil
y pa el gaucho nada habrá, 1465
se acabó el pango, y verá
por los güesos de mi agüelo,
que con la pata en el suelo
vamos a tener que andar,
-43-
¡ansí nos han de dejar 1470
eso de lejos lo huelo!6

Los grullos han de quedar
entre la gran manporrada,
que poco hicieron o nada,
pa su partido ayudar; 1475
y saben aprovechar
cuando el caso se presienta,
ni anda lerdos en la cuenta
cada cual de sus perjuicios,
y con papeles y oficios 1480
por uno, le dan cincuenta.


JOSÉ CENTURIÓN


Sólo cuando nos precisan
entonces si son cumplidos,
¡pero dispués de servidos
si nos encuentran, nos pisan 1485
ni siquiera nos avisan
para podernos salvar,
¡a mí no me han de agarrar
en otra les asiguro,
ansí trataos es muy duro 1490
el poderse contentar!


JULIÁN GIMÉNEZ


Al gaucho siempre lo quieren
cuando tienen precisión,
entonces, de corazón
le pintan que lo prefieren, 1495
y que hasta por él se mueren,
¡yo por esas no me pierdo!
y pa creerles soy muy lerdo
ni les quiero sus favores,
ansí trato a los dotores, 1500
¡si te bide, no me acuerdo!


JOSÉ CENTURIÓN


Y yo que ya me he quedao
como relluno bichoco,
y me ha largan medio loco
ese andar de lao a lao, 1505
eso es lo que yo he ganao
en esta patria querida,
pero si salvo la vida
de este merengenal,
¡como aperiá en un pajal 1510
busco en el monte guarida!


JULIÁN GIMÉNEZ


Sonsaso, está pareciendo
-44-
don José, en esta ocasión,
¡hoy habló de paz y unión
y ahora de vivir juyendo! 1515


JOSÉ CENTURIÓN


¡Cómo no! me da impacencia
el verme tan despilchao,
sin rancho, pobre y ladiao
¡quién me diera alguna cencia!
pero hay que tener pacencia 1520
con la paz tuito vendrá,
y si en mi destino está
el morir abandonao,
¡por ahí quedaré tirao
que no sabe una ande va! 1525
Hasta si mucho me apura
la disgracia compañero,
¡abro yo mesmo el ahujero
que me ha de dar sepoltura!


MAURICIO BALIENTE


Triste está don Centurión 1530
y tamién yo me he aflijido,
de mis ojos ha corrido
un tremendo lagrimón,
otra su suerte ha de ser,
deje correr al destino, 1535
¡que ha marcao en su camino
que otra estrella ba a tener!
¡Bido el día como estaba,
el cielo triste y nublao!
¡y en que rato se ha cambiao 1540
cuando menos lo pensaba!
¡Ansí es la suerte en la vida,
hoy se ausenta de su lao,
y a veces se le ha aportao
cuando la cree más perdida! 1545


JOSÉ CENTURIÓN


¡Baliente, tiene razón,
sus palabras me calmaron,
y de mi pecho ahuyentaron
las penas del corazón!
¡Volveremos a empezar 1550
al cuidao de una manada,
ya que no se salvó nada
volvamos a trabajar!
¡La paz nos dará valor
pa el espinaso doblar, 1555
-45-
ella nos hará encontrar
lo que ya perdido está!


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Usté cree don Centurión
que esto ansí podrá durar,
como podrán olvidar 1560
los odios de lo opinión?


JOSÉ CENTURIÓN


Escúcheme don Julián
y usté tamién ño Baliente,
cada cual su idea siente
que dispués ritrucarán. 1565
¡Muchas veces yo pensé
si era un castigo del cielo,
ver vestir de luto y duelo
tanta familia oriental,
en grande lucha hermanal 1570
despedasarse esta tierra;
maldición para la guerra,
viva la «Unión Nacional»
grita hoy tuito oriental
dende el bañao a la sierra! 1575
En un cañadón echemos
las armas de lo pasado,
que el odio quede olvidado
si vivir en paz queremos,
ansí orientales seremos 1580
pa nuestro país de provecho,
que está tan triste y deshecho
que nos llama pa alludarlo,
y volver a levantarlo
para que otra vez quede hecho. 1585


JULIÁN GIMÉNEZ


Dispense don Centurión
no sé como podrá hacerse,
con el tiempo podrá verse
mejor que en esta ocasión;
yo no soy de su opinión 1590
ni vivo con esperanzas,
van a haber muchas venganzas,
¡y ya verán compañeros,
de sangre charcos, regueros
hechos a punta de lanza! 1595
Si el domingo va a pasiar
-46-
un rato a la pulpería,
estará la polecía
y lo empezará a chuliar,
¡quién se dejará insultar! 1600
Al flamenco apelaremos
ansí entreveraos saldremos
hasta el resuello perder,
¡qué más va a quedar que hacer
ajar, no nos dejaremos! 1605
Y si va a ver la carrera
que un amigo va a jugar
allí usted se oirá gritar
¡es blanco, salga pa juera!
Anque hacerlo no lo quiera 1610
la juerza lo hará salir,
¡cómo podremos vivir
tranquilos en nuestra tierra!;
¡por eso quiero la guerra
hasta vencer o morir! 1615
Y si a alguna banca asomo
y me vieran empilchao,
mandarán algún mamao
para que diga palomo;
¡si se empaca le dan plomo 1620
o si no lo desgarretan,
las clavijas le sujetan
por ser blanco, y nada más;
¡qué baya al diablo esta paz
lo que es a mí, no me aprietan! 1625
Llega a un baile, va a bailar
le quitan la consentida,
y como a cosa vencida
lo pretienden atrasar;
¡y quién los va a soportar 1630
teniendo sangre en las venas,
al primer embiste apenas
los candiles se apagaron,
y entre tuitos lo doblaron
lo mesmo que baina agena! 1635
¡Cuando no, viene un cantor!
Y en la guitarra le canta
ya el blanco no se levanta
y aquí vive de favor,
usté que es escuchador 1640
no tiene más que callar,
sólo sufrir y llorar
es lo que hoy nos espera,
-47-
que se quede aquí el que quiera,
lo que es yo, voy a emigrar. 1645
Y para fin de junción,
dicen que nos van a dar
un día para votar
en las mesas de elisión,
que pa cualquier opinión 1650
habrá gran seguridá.
¡Lo que es Giménez no irá
a servirles de carnada,
pa quedar en la estacada
creyendo en su libertá! 1655
Y pa que sea más sigura
la paz en esta ocasión,
se dice que la nación
nos da cuatro gefaturas,
de pelar han de ser duras 1660
aura nos podrán contar,
mas dispués de desarmar
otras embrollas tendremos,
¡leís, decretos mil veremos
como podernos burlar! 1665


JOSÉ CENTURIÓN


¡No amigaso don Julián!
Está muy equivocao,
va a quedar tuito olvidao
las pasiones calmarán;
y todos comprenderán 1670
que semos unos y hermanos
y que apretarnos las manos
debemos con emoción,
gritando «Viva la Unión»
¡y que mueran los tiranos! 1675
Baliente, es necesidá
que nos diga su pensar,
hable pues, para escuchar,
que nuestra atención tendrá.


MAURICIO BALIENTE


Amigos en la ocasión 1680
ni sé lo que he de decir,
y no quisiera mentir
traicionando mi opinión,
no sé quien tenga razón
don Julián, la guerra quiere 1685
y don Centurión prefiere
la unión y tranquilidá,
-48-
que siempre el país ganará
de cualquier modo que juere.
Pero diré de seguido 1690
que no me gusta esta paz,
habiera querido más
el triunfo de mi partido,
por el que tanto he sufrido
en su triste albercida, 1695
y de las glorias que da
tanto gocé en la vitoria;
¡que nunca de mi memoria
el tiempo las borrará!
Pero ya que se firmó 1700
es un deber sujetarse,
el soldao no puede alsarse
contra el Gefe que ordenó;
lo que sí, no entriego yo
las armas con que pelié, 1705
y un hoyo en mi pago haré
pa allí poder enterrarlas,
y si es menester sacarlas
pronto encontrarlas sabré.
Con eso quiero esplicar 1710
que si nos faltan al pato,
con la suela del zapato
de juro se han de encontrar,
¡y allí verán retosar
a estos gauchos desididos, 1715
que tuitos juntos y unidos
han de hacerse respetar!
¡ansí es mejor esperar
pa estar los guenos riunidos!


JULIÁN GIMÉNEZ


Tiene razón, ño Baliente, 1720
yo lo respeto pa hablar
por usté voy a quedar
pa estar junto con mi gente,
cuando la vez se presiente
me tendrá siempre a su lao, 1725
¡ya lo sabe, no ha aflojao
éste su amigo en pelea,
su banderola flamea
siempre en lo más apretao!


MAURICIO BALIENTE


Ansí me gusta cuñao, 1730
el mesmo siempre será
-49-
no pide pero ni da,
sólo cuando está mamao.


JOSÉ CENTURIÓN


Y yo también, aparceros,
si el gobierno nos faltara, 1735
Centurión siempre se hallara
al lao de sus compañeros,
de juro entre los primeros
en las filas pa peliar,
y de una vez castigar 1740
a esos letraos ambiciosos,
que nos llaman revoltosos
¡y ni sirven pa pu...ntiar!
Pero creo que la paz
será guena y duradera, 1745
sin que se encienda la hoguera
en esta patria jamás;
¡ansí adelantará más
la campaña y su ganao,
el paisano, el hacendao 1750
podrán tamién trasquilar,
y el canario trabajar
su tierra con el arao!
Entre blanco y colorao
tuito se repartirá, 1755
el color se acabará
y el odio quedará a un lao,
ya no encenderá el soldao
el fogón del campamento
ni se oirá el triste lamento 1760
de la madre por su hijo,
al que verá muy prolijo
con su trabajo contento.
El rancho se cambiará
en casa de material, 1765
y la mujer oriental
descansadita estará,
su sueño no turbará
el recuerdo del marido,
que jue a serbir a un partido, 1770
y que tal vez haya muerto,
¡dejando triste y desierto
aquel techo tan querido!
¡Ah guerra! tú eres maldita
por las madres orientalas, 1775
cambia por favor tus balas,
en tranquilidá bendita;
-50-
ellas pagarán la dita
aunque viviendo entre abrojos,
con los últimos despojos 1780
que les queda en este suelo,
¡dales guerra ese consuelo
calma el llorar de sus ojos!
Sólo se ve destruición
sólo ruinas has dejao, 1785
tuito en tu marcha arrasao
se encuentra por tu cañón,
cerco, ramada y galpón
se han visto disparecer,
¡y la casa que era ayer 1790
una estancia de primera,
es una triste tapera
que da lástima de ver!
Y ese monte tan cerrao
que leña daba a montones, 1795
sólo troncos y raigones
de su grandeza han quedao;
hasta el pájaro ha mermao
sus gorgeos y lamentos,
ni se escucha ya su acento 1800
alegre al salir la aurora,
¡hoy al cantar, sólo llora,
echando quejas al viento!
Ni de la oveja el balido
se siente al rayar el día 1805
que al alma daba alegría
y calma al entristecido:
¡hoy sólo se oye el quejido
del cordero descarriao
que busca por tuitos laos 1810
su madresita querida;
la que se encuentra tendida
y ni el cuerpo le han sacao!


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Pucha! con el Centurión
que se nos largó letrao. 1815


JOSÉ CENTURIÓN


Tengo el garguero secao
alcansen mi cimarrón.


MAURICIO BALIENTE


¿Vean aquel que está domando
-51-
es medio crudaso el potro
¡ah grullo! que lo dome otro 1820
pero ya se va aplastando,
no es muy lerdo en su junción
aquel que va apadrinando;
que diantre ¡si es ño Fernando
hecho y derecho un gauchón! 1825
¡Qué teme, bien orquetao
si es como cojinillo,
parese que aquel rosillo
en la maca no ha mermao!


JOSÉ CENTURIÓN


Pero lo hará caminar 1830
aquel es guen domador,
se le ha sentao a otro peor
y lo ha sabido amansar:
ansí el soldao amigaso
siempre la costancia tiene, 1835
pero si la juerza viene
se enrieda en su mesmo laso:
usté ve ese nubarrón
que jurioso se presienta,
¡verá como se rebienta 1840
o se va pa otra nación!
¡Es que el viento mi cuñao
tiene más juerza de juro,
y se lo lleva siguro
con su suplo pa otro lao! 1845
Hoy quiere el cielo la paz,
y como hermanos unirnos
¡a qué querer resistirnos
sino podremos jamás!
¿No han visto ustedes de día 1850
toparse el sol con la luna,
y quedar sin luz ninguna
hasta que el sol se volvía?
Y en noche triste y lluviosa
como esperanza perdida, 1855
¿no ven salir colorida
la luna bien majestosa?
Y entre rayos tronadores
-52-
y el cielo negro, enojao
¿no ven venir por un lao 1860
el arco con mil colores?
Con eso quiere mostrar
nuestro Dios su gran poder;
¡tenemos que obedecer
lo que nos quiera mandar! 1865
Sino mire ese arbolito
en la lomada creciendo:
¡y la tormenta sufriendo
salvando muy derechito!
¡Y aquel grande membrillal 1870
cerca del monte nacido,
y que el rayo lo ha partido
saliendo libre un nidal!
¡Y más allá un pajarito
de rama en rama saltando, 1875
y de frío tiritando
sin encontrar su nidito!
Tuita es cosa del Señor,
¡la tierra! ¡el cielo! y la mar,
y lo que vemos andar 1880
es obra de su favor.


JULIÁN GIMÉNEZ


Está otra vez medio tierno,
empínese la limeta;
¡fíjese en esa carreta,
tal vez ahí venga el gobierno! 1885


MAURICIO BALIENTE


¡Y sabe que puede ser,
pero tan grande amigaso!


JOSÉ CENTURIÓN


¡Y no sabe por si acaso
que el dinero va a traer!


JULIÁN GIMÉNEZ


¿Vamos a ver, y es verdá? 1890
Parece que con soldaos.


JOSÉ CENTURIÓN


La escolta será cuñaos
-53-
¡qué pa guardarlo traerá!


MAURICIO BALIENTE


¡Y ya se viene acercando!


JOSÉ CENTURIÓN


¡Y yo me voy a aprontar 1895
para dir a reclamar
lo que me vaya tocando!


JULIÁN GIMÉNEZ


Pero es de gueyes hermanos
andubimos poco listos;
es la cambada de castos 1900
tacheros lapolitanos.


MAURICIO BALIENTE


El gobierno se vendrá
en coche emperifollao,
y de juro acompañao
con la gente que tendrá. 1905


JULIÁN GIMÉNEZ


La escolta del presidente
de puros ases va a ser,
milicos ha de tener
pa que le guarden el frente;
tendrá gente inteligente, 1910
letraos, naciones, señores,
y también de lambedores,
la camada se vendrá,
¡qué procerío no habrá
entre estrangis y dotores! 1915
El uno al otro dirá
vamos a ver desarmar,
que contestasa al pagar
la gauchada se pondrá;
que tal barullo haberá 1920
con esos diablos de ajuera,
si lo hay ¡será cosa fiera!
Malos juguetes son esos,
¡no quiero dejar mis guesos
donde uste su polvadera! 1925


JOSÉ CENTURIÓN


¿Don Julián? porque es ansí
-54-
ay manates muy cumplidos,
¡y que muy mucho han querido
a este pobre que ve aquí!


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Quién sabe! pero será 1930
como el clavel entre abrojos,
¡que anque busque con diez ojos
muy pocos encontrará!


JOSÉ CENTURIÓN


De tuitito hay gran porción
en los surcos de la tierra; 1935
oro se encuentra en la sierra
¡y veneno en el cedrón!


MAURICIO BALIENTE


¡Don José voy a acostarme
para esperarlos roncando!
Y cuando vayan llegando 1940
¡si gustan, pueden llamarme!


JULIÁN GIMÉNEZ


¡Qué güen modo de tratar
báyanse pues al caracho!
¡Qué paisano tan amacho
si es lindo pa visitar! 1945


JOSÉ CENTURIÓN


Con qué de nuevo les digo
soy el mesmo Centurión,
¡aporten por mi fogón
que siempre seré su amigo!


MAURICIO BALIENTE


¡Si creo que hoy ya templamos 1950
cada cual para su pago!


JOSÉ CENTURIÓN


¡Estoy que ya me deshago
pa saber cuándo nos vamos!


JULIÁN GIMÉNEZ


¡El clarín tocó llamada
la gente está por montar! 1955

-55-

JOSÉ CENTURIÓN


¡Pues yo me voy a ensillar
a de ser pa la parada!


JULIÁN GIMÉNEZ


De salto montó su flete,
¡que está quiebra don José!


JOSÉ CENTURIÓN


¡No soy boliao como usté 1960
dende chico jui ginete!


JULIÁN GIMÉNEZ


Yo pa tuito soy lijero
ni lerdeo en el machete;
¡pero usté es como soquete
no sirve ni pa puchero! 1965


JOSÉ CENTURIÓN


Mil gracias por el cumplido
es lo que podía esperar;
¡ronque fiero en el cantar
pero respete querido!


MAURICIO BALIENTE


A caballo ya tocaron, 1970
y la sincha no ha apretao
¡don José ya ba atrasao
fíjese, que allí montaron!


JULIÁN GIMÉNEZ


La consulta fue largasa.


JOSÉ CENTURIÓN


Y ya es mejor acabar. 1975


MAURICIO BALIENTE


¡Báyase pues a aprontar
no ve que el tiempo se pasa!


JOSÉ CENTURIÓN


Amigos hasta más ver,
mi cancha no les oferto
porque no estoy más que cierto 1980
no la han de favorecer.
-56-
Y don José se largó
derecho a su debisión,
ño Baliente del fogón
caldera y olla sacó; 1985
ya su caballo montó
y al trote salió marchando;
don Julián se jue quedando
con otro más de chacota,
que con tientos a una bota 1990
se la estaba remendando.
A poco ya se ladiaron
tranquiando para su gente,
raspándome por mi frente
destraidos ellos pasaron, 1995
yo sentí lo que prosiaron
metido en un matorral,
y aquel gran merengenal
escuchaba y lo escrebía,
¡pa ricordarlo algún día 2000
como un cuento nacional!
¡Y hoy en letra bien moldada
lo sacó en presientación!
Para que vean un gauchón
que no afloja en la plumada, 2005
ni se enrieda en la tirada
como muchos entre tantos;
¡yo si quiero hasta levanto
el vuelo como el chajá;
porque hasta las nubes va, 2010
el gaucho Luciano Santos!
Pero me llaman matrero
porque no quiero servir,
nunca pude yo sufrir
que me pusieran los cueros; 2015
libre soy como el pampero,
y siempre libre viví,
libre jui cuando salí
del dominio de mi padre;
sin más perro que me ladre 2020
que el destino que corrí.
Tengo en el dedo un anillo
de una cola de peludo,
pa peliar soy corajudo
y ande quiera desencillo; 2025
le enseño al gaucho más pillo
de cualquier modo a chuzíar,
-57-
y al mejor he de cortar
si se descuida un poquito,
le he de enterrar yo tuitito 2030
mi alfajor hasta pasar.
La hoja de mi enbenao
tiene en el lomo un letrero,
que dice, no es al primero
que al cuerpo me le he dentrao; 2035
y es la que duerme a mi lao
siendo el ángel de mi suerte,
con ella siempre jui fuerte
y altivo como el león,
¡no me salta el corazón 2040
ni le recelo a la muerte!
Soy amacho tirador
enlaso lindo y con gusto,
tiro las bolas tan justo
que más que acierto es primor; 2045
no se encuentra otro mejor
pa reboliar una lanza;
soy terne como pujanza
respetao como valor,
el sable a mi alrrededor 2050
¡jue pucha! ¡que hace matanza!
Pa bailar soy envidiao
y enamoro hasta el querer,
no conozco una mujer
que a mí me haiga despreciao; 2055
siempre tuitas me han amao
al rreclarármeles yo,
Dios esa suerte me dio
por no faltarme advertencia;
pa payar y tener cencia 2060
¡cuando naide me arrolló!
Del campo soy el querido,
del monte soy el adorno,
al pajonal lo trastorno
y en el guayabo hago nido; 2065
como culebra he vivido
a un camalote ensimao,
carne nunca me ha faltao
de hacienda agena con cuero,
¡he enlasao siempre el ternero 2070
que los puntos le había echao!
Viviendo ansí siempre andaba
este gaucho terutero,
-58-
no piense ningún pueblero
que mi palabra me alaba, 2075
no tiro al ñudo la taba
que es la pura rialidá,
y en esa conformidá
pueden creer lo que les digo,
tuito el mundo es guen testigo 2080
que yo hablo la verdá.
Y a todos en general
presidentes y dotores,
menistros, gobernadores
les va a hablar este oriental, 2085
óigame bien cada cual
y présteme su atención,
que no ha de ser al botón
lo que aquí voy a decir:
¡y lo juro hasta morir 2090
que hablaré de corazón!
Bien al gaucho trátenlo
no le aprieten la coyunda,
no es el guen que tanto abunda,
es cristiano, créamenlo, 2095
que trabaje déjenlo
en paz y tranquilidá,
y ansina se le verá
vivir feliz y contento,
sin nunca echar un lamento 2100
siempre los bendecirá.
A sus hijos le han de hacer
que apriendan la educación,
que el inorante es porrón
y el sabio porrón de miel: 2105
ansí podrán pronto ver
a esta gente agradecida,
que hasta les dará la vida
si alguna vez la reclaman,
y probándoles que la aman 2110
pueden ganar la partida.
Y en lugar de armas comprar
pongan escuelas de balde,
¡y en la casa del alcalde
que haiga un mestro pa enseñar! 2115
Y al que no quiera estudiar
que se le prienda arriador,
y de redondo, en dotor
el gancho se volverá,
-59-
¡y mil veces rogará, 2120
por ustedes con amor!
Y en vez de haber enganchaos
pa formar los batallones,
cargando contribuciones
a los pobres hacendaos; 2125
paguen tuitos los ganaos
que la guerra hizo acabar,
hasta las viudas saldar
sus cuentitas atrazadas,
ansina, estas paisanadas 2130
¡qué de gracias le han de dar!
Y pa acabar mis dotores
perdonen a este matrero,
que anque parece tan fiero
tamién sufre sus dolores; 2135
mentí al decir, sólo flores
en mi rastro yo dejé,
mil cardales encontré,
en este charco de penas,
¡y he visto tantas agenas 2140
que olvidarlas no podré!
Almita ño Gomensoro
de este gaucho la opinión,
que es de tuito corazón
y ella es firme como el oro; 2145
sepa que el mejor tesoro
es hacer bien al hermano,
¡quiera Dios pueda al paisano
con sus obras convenser,
yo al irme, le hago saber 2150
que soy su amigo Luciano!