lunes, 19 de marzo de 2007

Algunos poemas de Norah Lange


Norah Lange (1906-1972)
Poeta y narradora argentina, natural de Buenos Aires, esposa del poeta Oliverio Girondo. Falleció el 5 de agosto de 1972. Participó en el movimiento martinfierrista y, militando en la tendencia ultraísta, colaboró en la prensa y en las revistas argentinas de vanguardia, como La Nación, Nosotros, Proa, Alfar o Vértice.

La calle de la tarde (1924) fue su primer poemario, al que siguieron Los días y las noches (1926), La voz de la vida (1927) y El rumbo de la rosa (1930).

Asimismo hizo incursiones en el género novelístico: 45 días y 30 marineros (1933) y, a continuación, Antes que mueran, Personas en la sala y Los dos retratos. Y es autora también de Cuadernos de infancia, Estimados congéneres y un volumen de Discursos.

En 1958 fue galardonada con el Gran Premio de Honor de la SADE.


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Jornada

Aurora
Lámpara enredada
En un camino de horizontes.
Después al mediodía
En el aljibe se suicida el sol.
La tarde hecha jirones
Mendiga estrellas.
Las lejanías reciben al sol
Sobre sus brazos incendiados.
La noche se persigna ante un poniente.
Amanece la angustia de una espera
Y aún no es la hora…

(de La calle de la tarde)

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Una mañanita azul

Una mañanita, azul
El sol se cayó en mis manos.
Los rayos se pasearon por los caminos de mis brazos.
El beso de oro
Hizo sangrar mis dedos
Todo el cristal se rompió de llanto
Y el camino
Largo, como un siglo
Formo otro horizonte.

(de La calle de la tarde)

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Cinco dichas

Cansancio de cielo llovido
Sobre el paisaje claro
Y cariño de barrio dejó
En cada balcón sin luz.

Pesadumbre de una dicha
Demasiado alta para ser mía
Y tu recuerdo escrito en cada verso.

Lejos, el alba, como una monjita
Guarda en el cielo su rosario
De estrellitas frescas.

Adentro, mi corazón comparte tu imagen
Con el corazón alegre
Que un día supo humillar distancias.

Luego que la dicha fue anochecida,
Vino tu perdón, Señor,
Y toda la tierra se regocijó de estrellas.

(de Los días y las noches)

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Qué belleza, por favor, qué belleza!