viernes, 23 de marzo de 2007

Eduardo D'Anna:POEMAS



DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

Eduardo D'Anna nació en Rosario, Santa Fe, Argentina, en 1948. Es poeta, ensayista, narrador y dramaturgo.

Libros publicados

Poesía

"Muy muy que digamos" (1967)
"Aventuras con Usted" (1975)
"Carne de la Flaca" (1978)
"A la intemperie" (1982)
"Calendas argentinas" (1985)
"Los rollos del mar vivo"(1986)
"La máquina del tiempo" (1992)
"La montañita" (1993)
"Obra siguiente" (1999)
Ensayos

"La literatura de Rosario"
Comentarios sobre su obra

--------------------------------------------------------------------------------
Eduardo D'Anna
--------------------------------------------------------------------------------


POEMAS

PIEDRA DE CHAIRAR

Flores tercas
suspendidas del aire
donde paseó
el amor ¿cayeron?
No se sabe.
¿Soñaron al crecer?
¿En medio del suceso,
sacando aire
del aire, como esas
flores, apoyadas en ellas?

Recordar el perfume
cuando está, no acordarse
de él cuando se ha ido;
esperanzas, comidas
de la víspera.
Alimentando miedo
con oscuros derechos

sobre nada. Ella era la piedra
cayendo por su peso
hasta la levedad del agujero
negro donde se volvería
antimateria. Era el silencio
nacido de las voces que desisten.
Parecía
saber aparecer. Aseguraba
que la podías invocar.
Que era posible
conocer su final
amándola en silencio.

Mientras que antes
la noche ardía
en la memoria, brasa
de los vientos, nada más.

Recuerdo
que ella combustionó
como un trapo
de sangre.

(Pequeños cuentos,
cosas
que uno, mirándola
pensaba. Reemplazos.
Plazos. Extraviado
desear).

Pero su voz venía
como un tren, del olvido,
entre terribles
ruidos de carga. Había
veces en esa voz. De muchas veces
en que sin escucharse
se la pudo escuchar.
Debió soñar. Debió,
para no entristecer
cuando caía.

Desde mi horca
y mi casa, pensándola
no vi crecer los pastos
que no planté. Aunque ellos
estaban en mis garras
de jardinero posible,
en mis macetas
que inventaría para tenerlos
cuando ya su canción
fingiera ser.
Y era el frío del mes, el que
las cosas temen cuando duermen,
pero se vivía.
Entre los corderos
nadaban nuestros ojos sin mirarse
y al apoyar las manos
nos sentimos.
Un viento atropellaba
un corazón tras otro
¿era ahí dónde estabas?
Se enganchaba
el mío entre los días.
La ciudad percibía ese proyecto.
Pero las almas estaban quietas,
demasiado trabajo
para sus átomos
hubiera sido andar.

Sólo una voz. Sólo una dolorosa
participación en lo dulce.
¿Dónde estará la pobre Eugenia?
¿Dónde navegarán sus náufragos?

Preguntas sin perdón. Abstenciones
del viento ¿Dónde estarán las piedras
las que lancé a volar
una tarde en Casilda?

Preguntas sin rehén,
sin rescate.

Y no estaban en tus ojos entonces
las señales de ser como serías:
las lentas nubes de los arcoiris,
del granizo ruidoso. Desdecirte
era fácil. Tu historia
desescribir. Con mano trémula,
pasto del poseer. La marca
fue anegándose en lo que crecía
sin saber, como el pasto.

No pasará más tiempo por enfrente
del lugar donde fuiste una vez sola.
No vas a estar de nuevo. Cosas
que dan al mundo su manera
de ser, su dictamen
sobre el mundo. Aunque los viejos átomos
se pongan a jugar con los recién
nacidos, rondas de imposibles.

De pasto abandonado, las visiones
retienen el perfume, la perversa
manera de tentar sin ser reales.
Dónde estará, ya no diré la Eugenia
sino tan sólo las rosas que iba a darle
en un día que no llegó a existir,
adónde, rosas? Ella las recogió,
bailando hacia la nada?

Pero hay tardes enteras,
y otras cosas: un ascensor real,
patios lejanos, el sabor
de provinciales especias.
Las cosas van llegando a la memoria,
son las reales pisoteando; exhalan
su olor a vida, sus fascinaciones
de existir, marchitando los sueños.

Desconocidos peces que ya nunca
pescaré: aves por cuyo vuelo
jamás me pararé
para mirar (como se para
un albañil, para escuchar los árboles
en su pálido andamio); ya soy viejo collar
del nuevo perro de la tarde.

Nos miraríamos, Eugenia,
sedientos? Esas flores
probables, nunca han sido
probadas, y no valen
los ulteriores deseos
de ellas.

La voz se vuelve viento
en septiembre, y se entibia,
se perfuma, olvidándose
de sus tristes autores.

Estas ruinas de ojos, atadas
como están a recordarte
a cordones de nada, sin embargo,
siguen tratando de mirar.
Del mundo esperan
un renuevo, una auspiciosa
forma de abalanzarse
a los caminos, piden un alivio
a lo que existe y es distinto
de vos: desde el sur viene el viento
con árboles oscuros y quietudes
del alma entre resinas. Que estarán
con los glaciares de tu ausencia
dentro de mí. Y en la tormenta
ver llorar a las plantas me reanima.
Y el aire sobre el aire
encandila la luz. Y hay un perfume
viejo como la incertidumbre.

Brillan las telarañas.
Charcas. Ráfagas.
Hubo un diluvio, un pacto
nuevo. Y paraísos.
Volvemos a mirar:
entre leyendas, corroídos
por las deformaciones
de la gracia que se creyó
alcanzar. Rarefacciones
bancos de ensayo
de la muerte. Penas
sagradas que se ahogaron
en la lluvia. Por vos
no están cantando.

Un viento muerto
es nada más que un aire
que no sopla.
¿Por qué en nosotros
no es así?

Si yo pudiera
querer aire en vez de saber cosas
de ella, si la poseyera
como un paisaje, si poblara en ella
mitos de origen familiares, como
un capitán del siglo XVI
para morir en propiedad reconocida.

O mejor todavía: no ser nadie
a quien se pueda no querer. O írsele.

No.Yo no llegaría
a ser lo que seré en un instante
más: éste, que viene
entre arreboles, vientos y esperanzas:
Así las amo, ajenas, almas solas
que yo he vestido aquí de hablada niebla.

Por eso pasen, palabras sobre Eugenia,
grandes palabras con las que soñaba,
antes de hablar ya vino la tormenta;
nada quedó que no pueda guardarse
en el minúsculo recinto de una célula
cerebral renga, que vendrá agitada
a presentar su informe si la llamo
en esos días de ansiedad o angustia.

Sólo que ¿dónde estás?
¿dónde estoy?¿En qué patios
te disolviste dejándome sin filo
para chairar mi vida?
¿Estás pendiente
de mi aliento? ¿Al cortarse
sabrás lo que sostiene?


CARGANDO CON EL MUERTO

a Roberto De Gregorio
Estar solo no se debe
a razones metafísicas: es un modo
social de ser, una consecuencia
de actos libres en sí, pero que no conservan
tal condición cuando el tiempo
los acumula; esos ómnibus
recalentados de cuerpos
que se estrechan no todo lo posible
sino lo que su astucia
y las órdenes del chofer les permiten
hacer; rincones, manoseos
estrategias para bajarse, o aún
diminutas defraudaciones.

Cada cosa que vas
descubriendo, te aleja
de los que todavía
la ignoran, porque no es posible
transmitirla, ¡ay! haría falta
un mito, una leyenda; pero
no hay una forma rápida, sencilla
de producirlos, de atribuirle
a tus palabras ese valor que cualquier médico
brujo de una remota tribu
conoce y puede dar; en esta selva.

Nuestra magia es solamente
individual: es lo que hicimos
lo que sin darnos cuenta
acumulamos, en días
faltos de gloria, que el viento
juntó azarosamente y sin escrúpulos.
Distinto de los otros ¿cómo
leerán ellos el libro?
¿Cómo lo harán incluir
en el olvido? Bah, leyendas,
sólo un pueblo las hace
y no lo sabe.

Y porque pasa esto
por más fe que se tenga
cuando estás solo, estás
solo: el mito
al hablar no lo hará
como querías; ahí está
el muerto, aquéllos
de los que te distancia
lo sabido por vos, la caridad
imposible que en ellos
querrías realizar.
Lector: yo aumento
la distancia entre tus sueños
y los míos cada vez ¿habías
visto? ya no soy más
quién parecía hablarte
en tus recordados episodios
al despertar en medio de la noche
angustiado por los fantasmas dulces;
es más difícil ya
saber si te he servido.

¿Qué hacer, entonces, pues,
sino ficción con mis sentimientos,
transformar las verdades descubiertas
tan dolorosamente
en un cuento de irreales bosques?

Si. Darse a pertenecer
a tradiciones que ayuden
a engañarte. Construidas
con materiales en desuso
o aún poco estacionados (Todo
urge). Las verdaderas quejas
serán ardorosamente
personales sólo para morir
disueltas en ese quemante
ácido: es mejor que si algo
duele, nos dispongamos
a incrementar ese dolor
con esta nueva insoportable
sensación, vomitando
el líquido funesto. Volviéndonos
a quemar otra vez la garganta
ulcerada; si el propósito
es hacer con ello un arte.

Pues de este modo,
sólo lo corroído llegará.
Legibles, las pequeñas
payasadas moderarán,
por último, el innoble
espectáculo: el estilo
de crónica
policial, abundante
en frases hipercultas,
agua colonia
entre la mugre,
deslumbrecillos;
conservantes,
en resumen. Persuasiones.

Si hoy habláramos claro,
no se trataría más que de eso:
lo que no vuelve, porque está cargado
sobre mí, mirando
demolida la casa donde algún día
alguien pensó vivir, en la obsoleta
programación inicua de los años
que se creyó, banal, autorizado
a proyectar. No hablemos
claro.

No. Por más sabio que seas
al halago de los aciertos,
por mucho que te agrade
creer saber, en su tranquilidad
y calma, lo que pasa; acordate:
no hay palabras mejores
que éstas.

Dejemos, pues, al muerto
sobre mi espalda. Pero,
escuchame, hablemos: de otro
modo, de otra manera, esta
barata fotocopia clandestina
irá empalideciendo con los años
hasta no poderse leer; y habrá silencio,
y en él, amigo mío,
habrá señales que no imaginamos,
habrá mensajes terribles, testamentos
injustos, instrucciones
que llevarán a nuestros hijos al delirio.

Es preciso seguir, es necesario
hablar para callar, y en ese acto
elegir las palabras: que sean
bellas o no, que nos traicionen
o no, que transparenten
vísceras falsas
o verdaderas.

‘’¡Ah, bosques!’’
(y lo que te destroza
tiene de bosque tanto
como un camello oscuro)
‘’¡Corazones!’’
(y es un hígado)
y todo así ¿se entiende?

Claro que no, para eso
he gastado mi tiempo. Corazones
y bosques. Solo. Cerrás
el libro. Antes,
humildemente, yo dejé
que lo cierres.


ARGENTINOS POR EL MUNDO

De allá olvidate ¿Qué,
vas a volver
a confesar?
Mirá como yo estoy
donde él fue presidente
y no me agarra
nadie.
¿Te das cuenta
que es un caso
cerrado? ¿Qué querés,
que pida perdón, no,
yo soy muy orgulloso
para eso, además,
qué me tienen ésos
que pedir, hijos de puta, qué
les importa, decime?

Todos lo hubieran
hecho, de tener
oportunidad. En una de ésas
si me dieran la mano
sin que yo se lo pida, todavía.
Mas no se puede. No se puede
más. Porque nunca
voy a dejar que me hablen
ni mis hijos
de eso.

Pero en Pete’s
hablamos como cuando
éramos pibes, viste? ¿Vos
venís por eso? Te digo
la verdad, yo lloraría
a gritos, entendido, pediría
a quién sea perdón, pero
¿quién va a ser
el primero, yo? No,
yo no, ponele
la firma ¿Si lo quiero?
Sí lo quiero. Debe ser
lo único que quiero. Y no
lo hago, pedir perdón.
Tengo
miedo.

No, olvidate. Todo
está podridísimo. Nadie
quiere tirar la piedra,
no hay poder
de castigar, todo
es perdón, comprensión, libertad,
nada lo es, no ves? Qué pena
que no sé inglés
ni argentino tampoco.

No sé argentino ¿Alguna vez
escuchaste que alguien
hablara en argentino?

Haber matado a Kennedy nos mata.


NENIA

a Graciela Ballestero
¡Oh, naciones
como adolescentes; oh,
sueños de esas
naciones!

Tus proyectos y planes
para empezar a vivir
te angustian: solitaria,
sin rumbo, puesta
quizás, en una calle sin
rumbo, sin padres
que te esperen, que se
pregunten por qué
no volvés
si es tan tarde
en la noche.

Nación: tus padres
se borran: ahí no están
cuando de ganas de morir
rebosante como una esponja
prisionera de tu lugar
de descanso, yacés
flotando en el ruido
de la ciudad que no se acepta.

Tenés familia; tenés
lo que tenés y eso te pierde:
un arado para arar el mar,
una pluma para escribir
en el agua.

Nación crecida
sin crecer. Lastimada
más que nada por sí
misma, y por quién
no puede responder.
Abandonada
en el concierto de otras,
muy ocupadas en sus propios
problemas, ciertamente
más difíciles e intrincados
que los tuyos, salvo
que no se crece sin amor
a sí mismo.

Somos tus lágrimas. Estamos
alejados de vos como una lágrima,
fuera, y sobre tu piel,
acariciando tu piel hasta
que un manotón nos seque
al comprender qué somos
y nos borre.


PALACIO

Reviso mi vida:
no conozco otra.

¿Qué viento agita el mar, afuera?
Sé que hay perfumes en él,
y también en el pasto.
Y en las casas. Cada casa
tiene, lo sé.

Pero no puedo interesarme en ellos.
Y reviso mi vida. Y me doy cuenta
que no me interesa tampoco.


PALACIO (II)

Lloro lo que le falta a la lluvia
para llegar al suelo: diez centímetros
al menos. Las viejas piedras
se lavan de futuro conmigo.

La piel de esta ciudad no puede
ser tocada sino por los hombres:
se alejó mucho del desierto, de la alegría
del alma de los bárbaros.

Yo lloro y pienso encima de los ritmos
venerables, vetustos, que no se pueden
deshacer más, pisamos lo que lloro
no preso del poder, de la costumbre.

De construir el palacio y verlo irse,
verlo crecer, y no jugar en él
sino mirar afuera, desde
ningún adentro.


FINALIZAN LOS POEMAS

Paseando por las suaves colinas
llenas de árboles recién plantados
que serán mañana los bosques
de los dioses, se siente
el olor a humo. El dulce
olor a ahumado que viene
de las chozas, que anuncia
la estación donde las armas
se guardan y se preparan.
El otoño hitita comienza.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

An outstanԁing sharе! I have just forwarded thiѕ onto a сolleаgue ωhо had been cοnԁucting a little reѕeаrch on this.

Аnd he aсtually bought me breakfаst sіmply bеcause I found it foг him.

.. lol. So allow mе to гewοгd this.

... Thank YOU fоr the meal!! But yeah, thаnkѕ for sρending ѕome time to
talκ аbout this mаtter here оn your ωeb pаge.


Feеl fгee to νiѕit my hοmеpаge: blogspot.se

Anónimo dijo...

An οutstanding shаre! I haνe just forωardeԁ this onto a colleague whο had been conducting a little research on
this. And he actually bought me bгeakfast ѕimplу becаuse
I found it for him... lоl. Ѕo alloω me to
rewoгd thіs.... Thаnκ YOU for the
meal!! Βut уeah, thanks for sрending somе
time tο talk about this matter here on your web pаge.


my wеblog: blogspot.se

Anónimo dijo...

Geneгallу ӏ don't learn article on blogs, however I would like to say that this write-up very pressured me to check out and do so! Your writing taste has been surprised me. Thank you, very great article.

Here is my web page: V2 Cigs

Anónimo dijo...

Whаt a materiаl οf un-ambіguitу аnԁ preserveness of ѵaluable familiarity сonсerning unpredictеd emotions.



Revіew mу weblog: v2 cigs Reviews

Anónimo dijo...

Becаusе the aԁmin οf this web page is
wοrκing, no question very shortly it ωill be famоus, due tο іts feature
сontents.

mу web blоg: Http://www.sfgate.com/business/prweb/article/V2-Cigs-Review-Authentic-Smoking-Experience-or-4075176.php

Anónimo dijo...

Thanks. Ӏ enjoy green smoke

Feel free to surf tο mу site ... Green Smoke Nederland